Se dice que estamos en guerra contra el
infeccioso virus COVID 19 y que esta guerra la vamos a ganar; pero, para
ganarla, es necesario decir a los ciudadanos la verdad. En este contexto, el
coronavirus está permitiendo, entre otras cosas, descubrir la auténtica identidad
de algunos partidos políticos. Y es que existe una tentación extremadamente
sutil y peligrosa, equivocar el derecho a ejercer oposición al Gobierno con
sacar provecho político de una pandemia que nos afecta a todos; es como
confundir la salud con la ausencia de enfermedad o la libertad con el hecho de
no estar preso. Y así, de la misma manera que la expresión “coexistencia
pacífica” significa ausencia de guerra, pero no verdadera paz; la terminología
que usan el PP y VOX, para hacer oposición al Ejecutivo Central, es altamente
engañosa y, a la vez, desconcierta y perturba a los ciudadanos.
Es cierto que el Gobierno central ha cometido
errores al comienzo de la gestión de esta crisis y que ha actuado con verdadera
"unilateralidad, sin contar con la oposición, ni con los agentes sociales
y económicos, a la hora de la toma de decisiones trascendentes para la
ciudadanía. No obstante, estos hechos de no compartir
las disposiciones, medidas y decretos más importantes que ha adoptado el
Ejecutivo, no justifica, de ninguna manera, ni se
comprende que, con más de 13.000 fallecidos a día de hoy, los dos partidos
políticos que conforman la oposición mayoritaria y los medios de comunicación
que actúan de corifeos, se dediquen a sembrar odio, a través de la mentira y la
manipulación. En este aspecto, desde mi punto de vista, lo que están haciendo en
estos días ambos partidos y algunos medios, es profundamente ruin, miserable e
inhumano. Ya que es indecente y escandaloso intentar sacar provecho del dolor y
de la muerte, presentándose ante la ciudadanía como los “Partidos” más
preparados para sacarnos de esta triste y sobrevenida situación, como si ellos
fueran experimentados especialistas en epidemiología y grandes entendidos en la
gestión de crisis semejantes.
Dicen que hay tres clases de mentiras: La
mentira, la maldita mentira y las estadísticas. Y los dirigentes del PP y de VOX,
conjuntamente con los regentes de algunos medios de comunicación que actúan como
ferrocarriles de la mentira y hacen de caja de resonancia de la falsedad, del
embuste y la calumnia, son competentes y hábiles en las tres. Solamente así se
comprende que, ahora, se rasguen las vestiduras y critiquen ferozmente la falta
de previsión del Gobierno y la ausencia de recursos hospitalarios, cuando,
hasta hace escasas fechas, han estado privatizando la Sanidad Pública en el
tiempo en que detentaban el poder en el Gobierno Central y en una gran cantidad
de Comunidades Autónomas. Y es que hay determinados partidos políticos cuya
conducta es una falacia continua. Y ahí están las hemerotecas para demostrarlo.
Ningún gobierno del mundo, empezando por
China, siguiendo por Corea del Sur, pasando por Irán y terminando por EE.UU,
sospechaba el alcance, ni la dimensión e importancia que iba a alcanzar la
pandemia. Y tanto esto es así, que no lo percibía ni la OMS (Organización
Mundial de la Salud) y por ello, no se tomaron ningún tipo de medidas, ni tan
siquiera cuando el virus llegó a las puerta de Europa. Por eso, entiendo que no
cabe esa brutal e inhumana oposición que están haciendo los partidos
anteriormente citados. Saldremos de ésta pesadilla y cuando esto ocurra, ya
tendrán tiempo de hacer oposición y volver a ser sus adversarios políticos.
Ahora, como diría el exPresidente de la Generalitat, Sr. Pujol, no toca; así
que, hasta que llegue el momento, lo único que deben hacer es estar a su lado.
Pues en caso contrario, los ciudadanos, pensaremos que tenía razón el periodista
estadounidense Kin Hubbard, cuando dijo que: “Cuanto menos aporta un partido
político, más ama a la patria y su bandera”.

