De las alianzas surgen paradojas Parece ficción, es difícil de creer lo que estamos escuchando y leyendo sobre los planes de Trump para apropiarse de Groenlandia como si fuera su propiedad, y genera una gran sensación de impotencia. Pienso que Europa debería plantearse respuestas en consonancia con la actitud del Presidente de los EE UU. La vieja Europa tiene mucho que decir y debería empezar ya a exponerlo; pues estamos, de facto, ante una política agresiva por parte de USA, y sus ciudadanos, aparentemente, la están asumiendo. No obstante, echando mano a la historia, no me extrañan sus pretensiones. ¿Qué se puede esperar de un país nacido del genocidio de los habitantes del Norte de América?. Considerables colonizadores, estimulados por la codicia y la miseria, aniquilaron a los pueblos originarios y nativos de esos territorios y usurparon de manera violenta sus tierras, dejando a los pocos que sobrevivieron que residieran en miserables reservas. El desprecio hacia esos pueblos fue tal, que no hubo ninguna intención de preservar ni sus lenguas ni sus ancestrales culturas, y menos aún pensar en el mestizaje, pues se les consideraba seres salvajes inferiores. Nada quedó de aquellos nativos pueblos: todo fue destrucción, aniquilación, dominación y despojo. Sobre ello, sobre esos hechos y conceptos, se sustenta la idea inicial de este otro gran pueblo que hoy día conocemos como los Estados Unidos de América.
En este contexto, el vicepresidente de los Estados Unidos, JD Vance, durante su reciente visita a Groenlandia, ha criticado a Dinamarca por no haber hecho un "buen trabajo" en la isla. Señalando que ha descuidado tanto la seguridad, como las inversiones necesarias para proteger a Groenlandia y a su población. Y que, en consecuencia, esto ha dejado a la región siendo vulnerable y, por tal razón, Estados Unidos debería asumir un papel de liderazgo en el Ártico. Ante este escenario, contemplando la eventualidad de que esto fuera verídico, quisiera saber las inversiones efectuadas por Estados Unidos en la “seguridad de Groenlandia” y los motivos de por qué los daneses han realizado tan mal trabajo, cuando ellos, poseen una base militar activa en la isla, acreditada como Base Espacial de Pituffik, que se destina a la vigilancia de satélites y proyectiles balísticos, y tampoco han contribuido en absoluto a la seguridad, defensa, ni al bienestar de los inuit de Groenlandia
Es por ello que las necias y torpes declaraciones de JD Vance., rodeado de "boys americanos" no son más que pura retórica autojustificativa de mala calidad y peor intención. La situación evoca otros eventos históricos, ya que guarda una notable semejanza con el conflicto de Cuba en 1898. En este contexto, las autoridades de Dinamarca y Groenlandia deberían haber contactado a JD. Vance y su grupo para informarles que no eran bienvenidos y, además, solicitarles que reubicaran su base, junto con todo su personal militar, y la instalarán en Nebraska o en cualquier otro lugar que prefieran. En mi opinión, el Gobierno de Estados Unidos actúa sin escrúpulos ni consideración, mostrando una falta de ética en sus acciones; Hollywood, que refleja propagandísticamente tanto su realidad interna como externa, nos ha proporcionado múltiples ejemplos de su proceder.
Trump miente. No es por razones de seguridad por lo que EE.UU. codicia Groenlandia, al fin y al cabo es un territorio que pertenece a la OTAN, sino por las reservas de petróleo y minerales estratégicos raros que atesora y que actualmente Dinamarca, que en lo del cambio climático pone una vela a Dios y otra al Diablo, no puede extraer. De hecho, USA ha mostrado interés en adquirir Groenlandia en varias ocasiones a lo largo de la historia. El primer intento registrado fue en 1867, cuando el gobierno estadounidense consideró comprar Groenlandia e Islandia tras la adquisición de Alaska. Otro intento significativo ocurrió en 1946, cuando el presidente Harry S.Truman propuso entregar 100 millones de dólares en oro para adquirir la isla, pero Dinamarca declinó la oferta. Y más recientemente, en 2019, el propio Donald Trump ya expresó su interés en adquirir Groenlandia, lo que generó tensiones diplomáticas con Dinamarca.
Desde esta perspectiva, espero estar equivocado, pero considero que Estados Unidos acabará apropiándose de Groenlandia mediante el uso de la fuerza. Después vendrán las sanciones que la UE podrá imponer, con efectos limitados; mientras tanto, China y Rusia probablemente evitarán involucrarse, y los obedientes y subordinados países miembros de la OTAN, ni están ni se les espera y seguirán la línea marcada ante la superioridad militar de los americanos. El clamor de Trump proclamando “América primero” revela con nitidez sus prioridades y, al mismo tiempo, la incontestable hegemonía y poder de Estados Unidos. Y es que el Presidente de USA es el que manda en la OTAN. Y de esta dinámica de poder y control que se hace evidente cuando analizamos las ambiciones de Estados Unidos sobre Groenlandia y su relación con Dinamarca, surge la paradoja. Ya que La OTAN, fue creada para proteger a sus miembros de amenazas externas, y ahora se encuentra en una encrucijada donde parece amenazarse a sí misma. Puesto que Groenlandia pertenece a Dinamarca. Dinamarca forma parte de la OTAN. Trump intimida a Groenlandia, por tanto provoca a Dinamarca, por tanto amenaza a la OTAN. Los países que forman parte de la OTAN de conformidad con el Artículo 5 del Tratado del Atlántico Norte, tienen que defender al miembro que es atacado o agredido. El que dirige y domina la OTAN tiene 36 bases militares en los territorios europeos de la OTAN y posee en esos países más de 150.000 soldados. Es decir, la OTAN amenaza a la OTAN. Y como colofón, ahora, los países europeos de la OTAN solo piensan en gastar 800.000 millones de euros en armamento, el 60% del cual se lo comprarán al que manda en la OTAN. ¡¡¡Vaya lío!!! Y es que, recurriendo al trabalenguas de la rica tradición oral española: La OTAN está liada, ¿quién la desenliará? El desenliador que la desenlíe, buen desenliador será.




