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martes, 14 de noviembre de 2017

“¡ Spain is different!”



Desde primeros de septiembre, supongo que como le ha ocurrido a mucha gente, se me han multiplicado, al menos, por veinte el número de WhatsApps, Twitters, Youtubs, LinkedIns, Mensajes de Facebook, Correos Electrónicos…etc que recibo. Todos los remitentes argumentan sólidamente sus mensajes. Unos están a favor de la Independencia de Cataluña; otros, obviamente, están en contra, y muy pocos son los ambiguos.
 
Publicado en el diario La Mañana el 14-11-2017
En este contexto, me parece oportuno recordar que fue, Manuel Fraga Iribarne, aquel señor que el Estado, como es sabido, siempre le cupo en su cabeza, y cuyos bufalinos resoplidos de cólera eran vox populi, el que promovió en 1960 un lema enfocado a los turistas extranjeros que hizo fortuna: “¡ Spain is different!” .

Hago alusión a este suceso biográfico del ministro franquista, que años más tarde se convirtió en uno de los siete padres de la actual Constitución española de 1978, porque, si se revisa someramente la trayectoria de los principales y más conocidos partidos nacionalistas de Europa, es evidente que todos ellos: el UKIP, Partido de la Independencia del Reino Unido; el AfD, Alternativa para Alemania; el FPO, Partido de la Libertad de Austria; el FN, Frente Nacional de Francia; el PVV, Partido por la Libertad de Holanda, tienen en común una ideología política de extrema derecha. Es decir, comparten el juego ético de ideales, principios laborales y económicos, doctrinas y, a veces, hasta mitos o símbolos similares, con el que implementar cómo debería funcionar y cómo articularse la sociedad, en sus respectivos países.

Y aquí sobreviene y se ajusta la alusión al lema “¡Spain is different!”; ya que, en España, los partidos nacionalistas, ideológicamente, son: unos, de derechas y otros, de izquierdas. Para corroborar lo que digo, basta con repasar los existentes en las tres Comunidades Autónomas Nacionalistas tradicionales.

En Cataluña están: Junts pel Sí, candidatura electoral para las elecciones al parlamento de Cataluña de 2015, que engloba al PDeCAT, Partido Demócrata Europeo Catalán, de ideología política centroderecha, liberalismo económico e independentista; ERC, Esquerra Republicana de Catalunya, de ideología de Izquierda, republicano e independentista; Demócratas de Cataluña, de ideología democristiana, centro derecha e independentista; Moviment d'Esquerres, de ideología socialdemócrata e independentista. Mención aparte, al no ser partícipe de la candidatura electoral Junts pel Si, está la CUP, Candidatura de Unidad Popular, que es un partido pancatalanista, independentista y de ideología de extrema izquierda.

En el País Vasco, tenemos: El PNV, Partido Nacionalista Vasco, de ideología política de centroderecha nacionalista e inspiración cristiana ; EH Bildu, coalición electoral adscrita ideológicamente a la izquierda abertzale, o sea, partidos u organizaciones de ideología nacionalista vasca de izquierdas e independentista que integra a los partidos políticos: Sortu, Eusko Alkartasuna, Aralar y Alternatiba.

Y, en Galicia: BNG, Bloque Nacionalista Galego, cuya ideología se fundamenta en el nacionalismo gallego de izquierdas.; En Marea, coalición formada por Anova, Podemos y Esquerda Unida que se constituyó en Partido Político el 30 de julio de 2016 para presentase a las elecciones al Parlamento de Galicia de dicho año y cuya ideología es el nacionalismo federalista progresista ecológico socialista democrático de izquierdas.

Dicho esto, retomo lo que comentaba al principio, y he de confesar, que, con todos los mensajes que me llegan a través de las redes sociales, estoy de acuerdo. Bueno, naturalmente, con todos los que piensan como yo… Faltaría más, “¡ Spain is different!”.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Cataluña, una efímera república.

Los elementos indispensables que se precisan para hacer una representación teatral son: una historia, un espacio escénico, unos intérpretes y unos espectadores. Es positivo también, aunque no imprescindible, que haya un director o coordinador. El resto de los demás componentes, como la escenografía, la música, etc. nos servirán para enriquecer el hecho teatral, aunque no son fundamentales para que éste se lleve a cabo. Así ha ocurrido con la efímera proclamación de la República de Cataluña. Esta es la obra:
Nacimiento de la República de Cataluña 27-10-2017

Introducción
Hay momentos en la vida en los que deben tomarse decisiones que no nos gustan pero que no hay más remedio que afrontarlas. Eso le ocurrió al Presidente Puigdemont y, como dicen los analistas políticos, le temblaron las piernas o le fallaron las fuerzas; sea como fuere, cedió a las presiones y puso en marcha la DUI. El acto oficial de Proclamación de la República de Cataluña se ejecutó el viernes, 27 de octubre, pasadas las tres de la tarde, con los votos de Junts pel Sí y la CUP. El resultado final: 70 a favor, 10 en contra y 2 votos en blanco. La Generalitat proclamó la República. Ya no hay Rey. Tampoco un Presidente español. Una parte del Parlament decidió que el catalán es sólo catalán. Fuera del Parlament, unas 17.000 personas se manifestaban en la zona a favor de la República. Al conocer lo sucedido, comenzaron a abrazarse, festejar el acontecimiento y lanzar cohetes al cielo. Luego, llegó la hora de irse y las gentes se fueron a sus casas felices, sonrientes e ilusionados.

Con este hecho y actuación del Parlament de Cataliuña, se culminaba el desafío ilegal contra el Estado, se ignoraban las advertencias del Gobierno de España y, en consecuencia, aseguraban la respuesta por parte del Poder Ejecutivo Central; esto es, la aplicación del artículo 155 de la Constitución Española.

Nudo
Primer Acto. Lo que queda meridianamente constatado, tras lo visto en este ya largo proceso secesionista, es que, Junts pel Si, tiene un o unos formidables responsables de la oficina de información y propaganda. Y no menos valiosos son el o los analistas políticos que van marcando la ruta a seguir. Así mismo, a mi modo de ver, tiene también otro u otros extraordinarios constitucionalistas que aparecen indicando y quizá redactando cada discurso de Puigdemont, midiendo, al milímetro, cada palabra que dice el President en sus discursos y alegatos institucionales para evitar incurrir en posible delito de rebelión que judicialmente es, con mucha diferencia , el más grave.

No obstante, creo que el Govern ha sido torpe al precipitarse en el calendario que ha establecido para proclamar la independencia de Cataluña. Lo más sensato y práctico habría sido, a mi modo de ver, aprovechar los esfuerzos de Pedro Sánchez para reformar la Constitución y conseguir esa España Federal, Nación de Naciones, que propone. Habrían conseguido ser reconocidos como Nación en la nueva redacción de la Constitución Española; es decir, Cataluña, pasaría a ser considerada sujeto político integrado en el Estado español. Y, para ello, habría contado, muy previsiblemente, con el apoyo del PSOE, PSC, PNV, EH BILDU BNG, CC, UNIDOS PODEMOS y algunos otros pequeños partidos más.

Por otra parte, de esta forma y conseguido este estatus, el Govern de la Generalitat, contaría, para llevar adelante un programa más ambicioso que culminara en la independencia, no solamente con los votos de Esquerra Republicana, PeDCAt y la CUP, sino que, además dispondría con la complicidad de la totalidad o una parte relevante de CSQP y quizá de un sector del PSC; lo cual, equivaldría a tener un apoyo parlamentario, en el Parlament de Cataluña, del 60% o más de la Cámara. Tal vez, sería necesario funcionar así una o dos legislaturas, trabajar a conciencia su legítimo deseo político de independencia en algunos países de Europa que no tengan contenciosos similares al de España y, por consiguiente, sean más proclives a apoyarles; como pueden ser, por ejemplo, Suecia, Dinamarca, Portugal, Holanda, Luxemburgo y/o Austria, por citar algunos, y luego +/- entre 8 y 10 años dar el paso definitivo y proponer la Secesión. Pero..., creo que al Govern de la Generalitat y a los dirigentes políticos de las Asambleas Ciudadanas, arropados y empujados por el clamor de la calle, les ha cegado el ansia y la prisa, sin medir bien las fuerzas... Opino.

Ahora todo va a ser mucho más complicado, ya que, a pesar de que los Partidos Independentistas las presenten como plebiscitarias y consigan ganar las elecciones próximas del 21 de diciembre, los electores del otro bando; o sea, los que están en contra de la Independencia, van a ir "todos" a votar. Y, por lo tanto, será muy escaso el margen de victoria independentista o, incluso, es posible de que ganen el conjunto de los partidos constitucionalistas...

Segundo Acto.El President Puigdemont estuvo a punto de disolver el Parlament y convocar unas nuevas Elecciones en Cataluña; lo que le habría permitido paralizar la puesta en marcha del Art. 155, controlar el proceso electoral y evitar ser imputado por sedición. Como decía anteriormente, no se sabe muy bien qué razón le obligó a cambiar drásticamente; aunque se supone que fueron las insoportables presiones de Esquerra Republicana y de la CUP y los mutuos recelos entre el propio Puigdemont y Junqueras y otros destacados miembros de ambos partidos, las que le forzaron a dar ese radical cambio. Una CUP que logró apartar de President de la Generalitat a Artur Mas, que condicionó los Presupuestos Generales del Govern, que organiza y azota la calle en colaboración con las asociaciones independentistas ANC y Ómnium Cultural, que presiona a Consejeros y Medios como y cuando quiere, que moviliza a los estudiantes en el momento en que hace falta a través de sus jóvenes cachorros de ARRAN, que propició que la Presidenta del Parlament Carme Forcadell leyera la propuesta de Proclamación de la República Catalana, que obligó el Procedimiento de Votación con voto secreto y que, tras ser aprobada la República de Cataluña, por la mayoría, eran los únicos a los que se les veía insultantes...

¿Qué ha conseguido este grupo antisistema y anticapitalista de la CUP. Pues que el President Puigdemont haya sido destituido, el Govern cesado, el Parlament cerrado, la Fiscalía Gral. del Estado realizando las actuaciones pertinentes para inculpar y procesar a todo el Govern de la Generalitat y algunos otros Altos Cargos más. ¿Y los de la CUP...?; pues limpios de polvo y paja, porque ninguno de ellos era Conseller ni ostentaban cargo institucional alguno. ¡Genial jugada política! Y mientras tanto, hasta el próximo día 21 de diciembre, a seguir cobrando el suculento salario de Diputados del Parlament...

Desenlace
Las elecciones del 21-D son una salida de emergencia, pero no van a solucionar la vía de agua abierta en el sistema autonómico que permitió, en su momento, una importante descentralización del poder; pero que ahora se encuentra tironeado por quienes lo desprecian, fijándose en sus insuficiencias, y quienes desean estrangularlo. El día 22 de diciembre se pretende recuperar la legitimidad política; pero el problema catalán, con los previsibles  resultados de las elecciones autonómicas, sospecho que seguirá presente. Ya que, a estas alturas, es más que evidente que existe una conflictividad real entre comunidades autónomas y el Estado y que no será posible solucionarlo sin una reforma constitucional, seguramente de naturaleza federal.

Y, mientras Puigdemont, protagonizaba ayer el último capítulo de ese in crescendo independentista, compareciendo en Bruselas como una suerte de expresidente de la Generalitat en el exilio, la actuación judicial ha comenzado los procesos al propio Carles Puigdemont y los otros 13 ex consejeros del Govern catalán que tendrán que acudir a la Audiencia Nacional los próximos 2 y 3 de noviembre, en calidad de imputados, para declarar ante la juez instructora Carmen Lamela por presuntos delitos de sedición, rebelión y malversación de caudales públicos.

En todas las revoluciones o procesos de profundos cambios políticos, hay una fase de tiempo que necesita héroes o, al menos, unos actores que sean hombres de Estado. La historia más inmediata de España y de Cataluña que aprieta contra sus sufridores ciudadanos, nos los ha negado. Los protagonistas de la obra, más bien han sido un lastre, pues son ellos, los políticos, los del Gobierno de España y los de la Generalitat de Cataluña, quienes se han empeñado en que los catalanes tuvieran un problema, y no hay técnica retórica ni argucia de manual que ambos bandos no hayan usado para conseguir sus propósitos. Y es que el sentido de la dignidad que nos enseñó Séneca, ha desaparecido fulminado en estos convulsos tiempos…

domingo, 22 de octubre de 2017

¿Es la DUI la solución?




Un planeta en el que vivimos, un continente de donde salimos, una Europa que construimos, un Estado en el que coexistimos, una nación con la que soñamos, una patria por la que morimos, una bandera en la que nos envolvemos, una lengua con la que amamos, una cultura que sentimos, una localidad en la que nacimos, una familia que no elegimos, unas raíces que atan a la tierra, un yo con el que nos miramos el ombligo, un.... Esto es lo que somos, polvo de estrellas, y aquí estamos. Y nos pasamos la vida peleándonos con frases, discursos, soflamas y amenazas. Cimentando el día a día con una barricada de palabras. Todas ellas, como si fueran seres vivos que con sus aureolas, angustias, heridas y hematomas, nos conducen a la vida y/o a la nada.

Publicado en La Lañana el 21-10-2017
“Dos no riñen, si uno no quiere “y “No hay peor sordo que el que no quiere oír”, son dos viejos refranes de carácter popular recogidos en el  Seniloquium, esa colección manuscrita del último tercio del siglo XV, de carácter anónimo. El problema está en que hemos llegado a un punto en el cual ya no hay diferencia entre el presente, que es el pasado que acaba de cumplirse, y el futuro que es lo ocurrido que queda por cumplir. ¿Es la DUI la solución…? Yo no lo sé, pero sí tengo la impresión de que las palabras ya no sirven para nada y en el trasfondo se oye un ruido inmenso. Las postverdades y los sentimientos dominan el debate y con la posible aplicación del artículo 155 hace que estemos más cerca que ayer de la razón; pero…, aunque sea una paradoja, nos encontramos, a la vez, más lejos de la solución. Decía Einstein: “Hay dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana. Y del universo no estoy seguro”. Pues, eso…

Cuesta trabajo asimilar que esté produciéndose una ruptura, una sedición. Y por esa razón me estremecen tanto las medidas para evitarla, todas ellas legítimas y constitucionales, pero descriptivas de una emergencia nacional que trastorna nuestras comodidades y certezas. Por ello, espero y deseo que los responsables políticos del Gobierno y del Govern no sean tarúpidos y lleguen a un acuerdo, pues me turba e intimida asomarme al vacío.

sábado, 7 de octubre de 2017

Un supuesto, una pregunta




Decía Nietzsche, con la sutileza y cosmovisión con que lo hacía, que las cosas que tienen definición no tienen historia y viceversa. Es decir, a los hechos que tienen una determinada solución el tiempo no les afecta, porque las decisiones de los jueces van cambiando con las leyes que se promulgan e inversamente.
Así, por ejemplo, ante el conflicto generado entre los Poderes del Estado y Cataluña, imaginemos que se llegara al compromiso de una separación consensuada entre ambos adversarios, tal y como ocurrió en la antigua Checoslovaquia. Pues bien, si este hecho se produjera, resultaría que Cataluña podría continuar formando parte de la Unión Europea y, en consecuencia, mantendría el euro como moneda. Y todo se realizaría en absoluta armonía y con el mayor consenso.

Publicado en el diario La Mañana el 07-10-2017
Con la consumación de este supuesto, los ciudadanos catalanes nos sentiríamos felices y disfrutaríamos del ansiado anhelo de ser un Estado independiente, al haber asumido, mayoritariamente, el relato de que siendo soberanos viviremos mucho mejor.
Después, pasaría un tiempo en que el Parlament seguiría la hoja de ruta prevista para desarrollar la subsiguiente fase constituyente; o sea, consensuar el proceso fundacional de un nuevo Estado democrático que elabore una nueva Constitución según la voluntad y las necesidades de los ciudadanos. Dicho en otras palabras, las fuerzas políticas y autoridades, a los efectos oportunos, se dedicarían a organizar e implantar todo el entramado legal de la nueva República Catalana.

Luego, finalizado el proceso, al cabo de uno o varios años, como en cualquier otra república democrática, habría nuevas elecciones en Cataluña, y, sus habitantes, votaríamos en libertad a los diversos partidos políticos que se presentaran a las mismas. En este contexto, entra dentro de lo posible que los resultados electorales, favorecieran la formación de Gobierno de una determinada coalición que agrupase a lo que hoy son PDeCat, Esquerra y, quizás, la CUP y/o CSQP, o ambas. Y constituirían la oposición, C’s, PSC, PP y, tal vez, CSQP y/o la CUP, o las dos y, tal vez, algún otro nuevo partido político que se formase.

En consecuencia, llegados a este postulado, ¿qué ocurriría en el devenir, quehacer político y ejercicio de responsabilidad, en las diversas áreas, de la nueva República de Cataluña? Pues…, que las políticas económicas seguirían siendo dictadas por el Bundesbank, como ocurre actualmente en el conjunto de la zona euro. Y que aflorarían reformas laborales análogas a las que Macron, Merkel, Rajoy, Rutte y otros líderes europeos, realizan actualmente en sus respectivos países. Y que esas poderosas y riquísimas familias que vienen manejando en la trastienda, mayoritaria e ininterrumpidamente, las finanzas de Cataluña: los Roures, los Grifols los Carulla, los Pujol, los Godó, los Cercós, los Rodés y tantos otros de la derecha nacionalista, mientras ponen a buen recaudo sus enormes fortunas, seguirán beneficiándose con la secesión.

Por lo tanto, ¿qué cambiaría entonces para los trabajadores del comercio, de la hostelería y turismo, de la industria, de la construcción, de las textiles, de la alimentación, de la enseñanza, de la automoción, de la industria química, de la sanidad y servicios sociales y… demás obreros de los diversos sectores del mundo laboral…?

Es solamente una pregunta. Aquí la dejo, para que cada uno la traslade a su conciencia o se vaya con ella a las trincheras.