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jueves, 25 de julio de 2019

La vida no tiene sentido



La consideración de un origen de la vida fundamentado en causas naturales y no en narraciones mitológicas o actos creativos ya se encuentra planteada en varias culturas antiguas. Así, los filósofos presocráticos sostuvieron que todos los seres surgen del arjé; es decir, de la primera esencia de todas las cosas. Esta primera sustancia, para Tales de Mileto era el agua. Para Pitágoras los números. Empédocles, fijaba que todo se componía de tierra, aire, agua y fuego. Y, para Aristóteles, era aquello que no precisa de ninguna otra esencia para existir; sino únicamente de sí mismo.

Tuvieron que transcurrir muchos siglos hasta que Darwin defiende el transformismo y la ascendencia común de todos los organismos vivos y asume que, en última instancia, el primer organismo original debió surgir a partir de la materia inorgánica. O sea, deducía que de la misma naturaleza de la materia podía emerger la vida. No obstante, ante las muchas controversias y escasa consistencia que generaba su teoría, fue muy cauteloso a la hora de proponer un paso entre la materia inorgánica y la vida. De hecho, el mismo año 1859, en el que Darwin publicó su obra “El origen de las especies”, otro gran investigador, Louis Pasteur, comenzó a realizar unos experimentos que probaban la imposibilidad de la generación espontánea para cualquier organismo viviente, incluyendo los microorganismos. Los ensayos de Pasteur ocasionaron tal impacto, que hasta el propio Thomas Henry Huxley, amigo e incondicional seguidor de Darwin, desestimó y rebatió la viabilidad de que la materia orgánica surtiera de la inerte en una conferencia pronunciada en 1870 titulada “Biogénesis y abiogénesis”. Ante tal controversia y para salvar la cuestión, algunos científicos como Richter, en 1865, y más tarde Arrhenius, a comienzos del siglo XX, comenzaron a apoyar la teoría de la panspermia. Teoría, en la que se plantea que la vida, en forma de microbios primitivos o cosmozoas, de comportamiento similar a las bacterias, pudo haber llegado al planeta Tierra desde el espacio, evolucionando posteriormente hasta las formas actuales.
 
La Mañana 25.07.2019
En 1924, el científico soviético, partidario del materialismo dialéctico, Alexander Oparin, plasmó significativos progresos en relación al origen de la vida en la Tierra. La teoría de Oparin, que era bioquímico y biólogo, se fundamentaba en un progreso continuo de la trasformación química de las moléculas de carbono en la sopa cósmica primitiva. Unos años más tarde, Oparin formuló su teoría sobre la aparición y presencia de vida en la Tierra. Y para ello, propuso que la originaria atmósfera terrestre contenía altas concentraciones de metano, hidrógeno y amoniaco. Atribuyendo la presencia de agua al vapor que acompañaba a las abundantes emisiones volcánicas de la época, tal y como ocurre en la actualidad. Estos componentes químicos, unidos a las elevadas temperaturas, los rayos ultravioleta y las descargas eléctricas en la primitiva atmósfera, habrían impulsado y producido reacciones químicas de los elementos que, a su vez, crearían y desarrollarían los iniciales aminoácidos; es decir, materia orgánica. Y, de los aminoácidos, se pasaría a las primeras proteínas sencillas.

La teoría de Oparin fue asumida por el bioquímico estadounidense Stanley Miller, el cuál en 1953 llevó a cabo el correspondiente experimento. Para ello, construyó un sencillo aparato en el que mezcló agua (H2O), metano (CH4), amoniaco (NH3) e hidrógeno (H2), que eran los gases existentes en la primigenia atmósfera terrestre, y para imitar las corrientes eléctricas; esto es, las aportaciones de energía, empleó electrodos. De esta forma, copiando las circunstancias prebióticas obtuvo la producción de aminoácidos, algunos azúcares y ácidos nucleicos. De ahí a la aparición de las primeras proteínas y posteriormente los incipientes seres vivos en forma de bacterias fue solo cuestión de tiempo. En resumen, Miller, consiguió crear materia orgánica a partir de materia inorgánica, lo que dio como resultado la creación de las primeras formas de vida. En consecuencia, se puede decir que a partir de determinadas sustancias inorgánicas y bajo la acción de diferentes fuentes de energía, se sintetizaron los primeros compuestos orgánicos, y la congregación y anexión de éstos dio ocasión a la creación de otros combinados de mayor complejidad. Y este desarrollo prosiguió hasta la aparición de las primeras células.

Por consiguiente, de alguna manera, cabe afirmar que descendemos de las bacterias y compartimos con ellas 5.000 genes; lo que supone que en una cuarta parte, somos exactamente iguales. Así pues, ¿qué somos? Biológicamente la vida es la propiedad o cualidad esencial de los animales y las plantas, por la cual evolucionan, se adaptan al medio, se desarrollan y se reproducen. Tal vez por ello, parece razonable que nos interroguemos sobre la famosa trilogía de ¿quiénes somos? ¿de dónde venimos? y ¿hacia dónde vamos?. Unas preguntas que se ha venido haciendo el homo sapiens desde el primer momento que tuvo conciencia de su existencia; o sea, desde el instante que adquirió conocimiento de sí mismo y de su entorno. Interpelaciones que, de una u otra forma, nos hacemos todos en alguna etapa de nuestra existencia; aunque no sé si tienen respuesta. Y de ser así, de no tenerla, quizá es que los seres humanos escondemos un problema de identidad. Y es que como nos dejó dicho el matemático, físico y filósofo Blaise Pascal, "El corazón tiene razones que la razón no entiende". O, en este caso, dicho de otra manera, hay principios, capacidades y fines en la vida que la razón no entiende; pues no se puede definir lo indefinido. Continuará…












domingo, 7 de julio de 2019

Alcaldes y Políticos



Se han celebrado hace ya dos meses las Elecciones Generales. Y, en consecuencia de ello, han sido constituidos los dos órganos constitucionales de representación del pueblo español; es decir: El Congreso de los Diputados o Cámara Baja y el Senado o Cámara Alta de las Cortes Generales. Ambos órganos son la representación del pueblo español correspondiente al primer nivel político-administrativo de gobierno y cuyas competencias son ejercer las funciones ejecutivas y administrativas que correspondan. Pues bien, se terminó el G20 y otra semana más, seguimos con un Gobierno en funciones. El tiempo pasa y se hace eterno y la ciudadanía continúa esperando que ocurra algo, sin saber muy bien el qué, para que los partidos políticos se pongan de acuerdo y conformen un nuevo Gobierno. Los electores no nos merecemos esto.

Apenas un mes más tarde de las elecciones generales, el 26M, hemos vivido una nueva jornada de votaciones para elegir, entre otros organismos, a nuestros representantes en las Comunidades Autónomas que han celebrado dichos comicios y que conciernen, como es sabido, al segundo nivel político-administrativo de gobierno del Estado. En este contexto, si bien desde el 11 de junio, fecha en la que comenzaba el plazo legal para constituirse, todos han cumplido con la Ley, en varias de ellas siguen abiertas las negociaciones para presidir las Asambleas o Parlamentos y para formar Gobierno, debido a que todavía, nuestros representantes políticos, tampoco han sido capaces de ponerse de acuerdo. Por mucho que me lo expliquen no consigo entender este sentido antropogénico de nuestros políticos y más bien creo que simplemente nos toman el pelo.
La Mañana 07.07.2019

Por su parte, los Gobiernos Municipales surgidos del 26M, que son los órganos correspondientes al tercer nivel político-administrativo de gobierno del Estado. Y que siendo elegidos por la ciudadanía, tienen competencia para ejercer las funciones ejecutivas y administrativas en sus correspondientes municipios, se han constituido el pasado día 21 de junio; ya que la legislación electoral prevé que lo hagan, en sesión pública, el vigésimo día posterior a la celebración de los comicios y, asimismo, en la misma sesión, se elija al alcalde. En consecuencia, en la citada fecha, han sido elegidos los 8.131 alcaldes que se han puesto al frente de sus respectivas corporaciones municipales. Por consiguiente, han cumplido. Y no solamente han cumplido, sino que han comenzado a legislar en el ámbito de sus competencias No obstante, para una gran cantidad de Alcaldes y Concejales, una de las primeras medidas de Gobierno, “curiosamente”, ha consistido en subirse los salarios. En este sentido, a título de ejemplo y por orden alfabético, cito a algunas de las Corporaciones que han ejercido este “derecho”: Alcalde Ayuntamiento de Huelva, se ha subido su sueldo un 14’5% ; Alcalde Ayuntamiento de Huesca, se ha subido su sueldo un 43%.; Alcalde Ayuntamiento de Inca (Islas Baleares), se ha subido su sueldo un 44%; Alcalde Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, se ha subido su sueldo un 16’3%; Alcalde Ayuntamiento de Málaga, se ha subido su sueldo un 20%; Alcalde Ayuntamiento de Sevilla, se ha subido su sueldo un 33%; Alcalde Ayuntamiento de Villagarcía de Arousa (Pontevedra), se ha subido su sueldo un 10%; Alcalde Ayuntamiento de Villaquilambre (León), se ha subido su sueldo un 25%. Además de lo anteriormente expuesto, a título informativo, indico los salarios que perciben los Alcaldes/Alcaldesas de las cinco ciudades más pobladas de España, a saber: El alcalde Madrid percibe un salario de 106.000 Euros/año; La alcaldesa de Barcelona 100.000 Euros/año; El Alcalde de Bilbao 91.318 Euros/año; El Alcalde de Valencia 84.460 Euros/año y el Alcalde de Zaragoza 79.197 Euros/año. Y añado lo que percibe el actual Presidente del Gobierno, que tiene fijado un salario de 82.979 Euros/ año. Sin comentarios, todos los datos están en la red.

En contraste, la subida salarial media de los trabajadores en el 2019 ha sido de un 2,3%. Y por otra parte, además, según ha publicado recientemente el INE (Instituto Nacional de Estadística) uno de cada cinco españoles; es decir, 21,5% de la población, vive en riesgo de pobreza o exclusión social, con unos ingresos inferiores a 8.871 euros al años. Esta situación, hace que el 34,2% de los hogares españoles no pueda permitirse irse de vacaciones ni una semana al año y que el 36% no tenga capacidad para afrontar gastos imprevistos.

Por todo ello, no hay que romperse la cabeza ni extrañarse de que Según el CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) tres de cada cuatro españoles, crean que los políticos no se preocupan de lo que piensa la gente. Y que la mayoría de los ciudadanos considere que, estén quienes estén en el poder, los políticos siempre buscan sus "intereses personales". Es decir, un 68,9% de los españoles juzgan y consideran que los gobernantes sólo piensan en sus intereses.

Y luego los Políticos se asombran de la desconfianza social hacia diferentes instituciones y se sorprenden de la opinión que la ciudadanía tiene de ellos. Decía el escritor y genial humorista Enrique Jardiel Poncela que, “El que no se atreve a ser inteligente, se hace político”. ¿Será verdad que “los Políticos” son el reflejo de la sociedad?

Sin acritud.


viernes, 21 de junio de 2019

Lo político y la política



Hace escasamente dos meses, el 28-A, que a más de 36 millones de ciudadanos nos convocaron a participar en las Elecciones Generales para dirimir quién será el próximo presidente del Gobierno. Y los electores, siendo conscientes de que votar en unas elecciones es un derecho a realizar y un deber que desempeñar, cumplimos sobradamente con un índice de participación del 75,75 %. Y acometimos ese derecho, mayoritariamente, a pesar de que algunos conciudadanos se vieran impulsados o movidos a abstenerse de emitir su voto, al comprobar que ninguno de los partidos presentados les proponía el programa que ellos desearían.

Un mes más tarde, el 26-M, más de 37,7 millones de ciudadanos, volvimos a ser convocados a las urnas en una triple cita electoral. En esta ocasión, para elegir a nuestros representantes Municipales, Autonómicos, en aquellas autonomías en las que se celebraban elecciones, y en el Parlamento Europeo. Y volvimos a plasmar nuestro sentido cívico con una participación global que superó el 65%.
La Mañana 21.06.2019

Sin embargo, habiendo dado la ciudadanía muestras de su sentido cívico con los citados porcentajes de participación, da la sensación de que nuestros representantes elegidos no tienen la misma sensatez ni percepción de la realidad que los electores y nos demuestran con sus actuaciones que lo político y la política es una pareja rota. Y para corroborar lo que afirmo, es suficiente comprobar cómo, finalizados los procesos electorales con los resultados de todos conocidos, “los políticos”, se dedican afanosamente a buscar y conseguir el mejor parto, reparto, aparto y pacto, atendiendo exclusivamente a sus intereses personales, los de sus partidos y los de aquellos que los sustentan, olvidándose de las preocupaciones de los ciudadanos.

En este sentido, creo que “la política”, ha dejado de ser una fuerza interna básica para la transformación de la sociedad, y se ha convertido en una fuerza externa. Y es que, desde hace ya varias décadas, suponiendo que no haya sido siempre así, las reales fuerzas que gobiernan las sociedades occidentales escapan al control, tanto de las instancias soberanas legales y de las instituciones, como de las clases políticas. Estas fuerzas que han pasado a ser endógenas y sin ninguna voluntad de cambio, ni dotadas de un proyecto que se haga cargo de ellas. Son el resultado de presiones multiformes por parte del sistema económico derivado de la globalización, de las empresas multinacionales que operan a través de lobbies, despachos de abogados y consultoras profesionales y de las grandes corporaciones tecnológicas con sus gigantescas fortunas. Y, además, este poder en la sombra, viene ejecutando un eficaz trabajo ideológico y cultural subterráneo que le permite, como denunciaba el poeta romano Juvenal con su sátira panem et circenses, entretener al pueblo haciéndole olvidar su derecho a involucrarse en la política y denunciar las malas praxis institucionales, empresariales, comerciales y de los políticos. De modo que podría sostenerse la siguiente paradoja: lo político está en todas partes, salvo en la política; ya que las verdaderas cuestiones políticas son tratadas “en otra parte”.

A mi modo de ver, una de las razones de semejante sinrazón, es bien sencilla. Desde que desapareció de los planes de estudio la filosofía, madre de todas las ciencias por su carácter multidisciplinar, ya que desarrolla el pensamiento crítico, reflexivo y analítico, con una visión ética, las ideologías de los partidos políticos, sus doctrinas y dogmas, se han visto degradadas y, sus políticos, en demasiadas ocasiones corrompidos. Y, en consecuencia, muchos de los miembros de dichos partidos, a causa de esas carencias citadas anteriormente, no poseen los mínimos instrumentos y herramientas mentales necesarios para pensar, políticamente, como deberían hacerse y articularse las leyes que permitieran al pueblo, en estos ya largos comienzos del siglo XXI, vivir mejor que en el pasado siglo. Y, esto es así, porque las ideas de los partidos políticos, ya no son ideas políticas; sino que se han convertido en determinados intereses y sus proyectos y presentaciones electorales, han pasado a convertirse en ideas publicitarias y comerciales.

Quizás vivimos una época que se caracteriza por el fin radical de toda coincidencia entre lo político y la política. Pues, si bien es cierto que la política inunda la sociedad y los “mass-media”y sus actores extienden por todas partes un discurso superabundante, llenando muchos espacios televisivos, la realidad es que nuestras sociedades, paradójicamente, están más despolitizadas que nunca y rechazan como anticuerpos los debates serios que recogen la esencia de lo político. Y, de esta forma y con semejante conducta, el ejercicio del poder queda reducido a unos grupos selectos que son los que ejercen la política y toman las decisiones sobre el conjunto. Quedando así el poder reducido a su mínima expresión y lo político pasa a convertirse en un reality show.

En este contexto, convendría no olvidar que la política es una disciplina que abarca la organización de un país; es decir, sus instituciones, el gobierno, los partidos, etc. Y lo político, en cambio, es un concepto más amplio, porque se refiere a las relaciones de poder que se dan dentro de una sociedad en todos los ámbitos. Es por ello importante reconocer que, cuando los ciudadanos transfiguramos y deformamos el sentido de la política y lo político, los representantes políticos y sus partidos que no se han transformado, se convierten en fantasmas de su propio pasado y su voz y sus mensajes resuenan en nuestros oídos como si vinieran de la región de las sombras.

Finalizo haciendo alusión política a un hecho político que nos afecta a todos los que vivimos en esta ciudad. El nuevo alcalde de Lleida, Sr. Pueyo, ha enfatizado en su investidura que, “no avanzaremos mientras no volvamos al espacio de la política, si no lo hacemos así, la cronicidad del conflicto está asegurada”, por lo que ha abogado por “volver a la política, al diálogo y la negociación”. En virtud de ello, espero y deseo que desde la Paería se obre de esa manera y no se cumpla el aforismo del escritor suizo Louis Dumur, cuando decía que: “La política es el arte de servirse de los hombres haciéndoles creer que se les sirve a ellos”.

Feliz comienzo del verano.





sábado, 1 de junio de 2019

La belleza.



Recientemente, entre el 14 y el 25 de mayo, se ha celebrado la 72ª edición del Festival de Cine de Cannes. Un festival que ha reunido a un selecto elenco de actrices, actores, cantantes, súper modelos; es decir, it girls de todo el planeta y que, siguiendo la tradición, han desfilado por la alfombra roja. Entre los hombres, los dos actores más deseados del globo; a saber, Brad Pitt y Leonardo DiCaprio, admirados por su talento y su belleza, junto a nuestro malagueño internacional Antonio Baneras, han acaparado flashes y titulares en los que la testosterona ha predominado sobre otras cuestiones cinematográficas. Por su parte, famosas como Julianne Moore, Eva Longoria, Alessandra Ambrosio, Nieves Álvarez, Izabel Goulart o Penélope Cruz, entre otras, han impactado luciendo sus mejores galas con vestidos entre los que predominaban el tul, los bordados de lentejuelas y las transparencias y adornadas con fastuosas joyas de Chopard o Boucheron y de peinados y maquillajes glamurosos. Y es que, sin duda, en la pasarela de Cannes, la protagonista indiscutible es la belleza.
 
La Mañana 01.06.2019
No obstante, si bien admiramos este tipo de belleza que nos entra por los sentidos, también existe otra. Una belleza interior, más íntima y subjetiva que percibimos desde lo más profundo de nosotros mismos. Pero es complicado glosar, describir y racionalizar esta otra belleza. Intentaré explicarme. Llamemos por ahora bello a cuanto suele considerar la estética. Incluyamos en la denominación, desde las formas clásicas hasta el último modo de trascenderlas del arte actual. Desde las formas más naturales del Quattrocento, hasta las innovaciones más audaces de la cibernética moderna. En todas las cosas estimadas bellas, tendremos que la belleza percibida incluye dos elementos, dos factores que en términos escolásticos llamó Santo Tomás “Species et lumen”, la figura y su resplandor, la imagen y la luz que difunde, la cosa y lo que desde la cosa nos admira. Es como si el ser se manifestara en totalidad al ser humano: ser y manifestación, totalidad del ser y totalidad del ser humano al que llega; he ahí el encuentro existencial al que llamamos la otra belleza.

Nuestro encuentro con la belleza, cualquiera que sea el objeto en que nos asalte su encarnación, será un encuentro compuesto, en consecuencia, por dos factores: alcanzar la belleza y ser alcanzados por ella, percibir la belleza y ser seducidos por ella, llegar a la belleza y quedar hipnotizados por ella, como diría Paul Valéry. En consecuencia, la llegada del conocimiento y amor de la belleza se corresponden mutuamente: la belleza percibida produce en nosotros un encantamiento; nadie puede ser seducido si no se la conoce, como tampoco se puede conocer la belleza sin ser seducido por ella.

Pensar y querer, conocer y amar: todo el nombre de belleza está dentro de esa actividad ¿Qué sentido puede quedarle a la Estética si ya hay unas ciencias del conocer humano y de la misma efectividad? Le queda, sobre todo uno, éste: mostrar que conocimiento y amor no deben ser dos cosas separadas en el ser humano, sino una sola, la plenitud de su vida.

Quizá, porque la crisis del ser humano moderno es una crisis de identidad, nos sentimos extraños al mundo y, así mismo, hemos perdido la sensación de estar plenamente en algo, de ser juntamente el que conoce y el que ama, el que actúa y el que es. Y la raíz de este problema es, además, también religiosa, ya que no se puede esperar que la vida ilumine nuestro objetivo y lo estabilice; pues la creación de la belleza interior y su pureza es un acto espiritual.

Nos miramos al espejo, nos miramos en nuestra mirada. Estamos vivos. Y en nuestro rostro, hay muchos rostros. En nuestro nombre muchos nombres. Y las ausencias nos quedan cerca como palabras gastadas. Son vacíos que, de por vida o al instante, nos visten por dentro. Nos enfrían la música y, algunas veces, hasta el silencio. Cuántas veces bajan las sombras a nuestros pensamientos. Y cuántas veces suben, como si fueran luces, y vuelan en claridades hasta los cielos. De unas y otras, sencillamente, estamos seguros de ver la realidad que es, que se siente. Y es que aquél que ha experimentado la belleza interior está condenado a seducirla o morir por ella, ya que la belleza supera lo expresable y solamente podemos celebrarla, no reproducirla. Tal vez, porque como nos dejó dicho Albert Einstein: “La belleza no mira, sólo es mirada”.