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jueves, 25 de mayo de 2023

Los jóvenes, la política y el 28M

Me resulta difícil hablar de los jóvenes, sobre todo cuando hace ya muchos años que uno ha abandonado esa etapa de la vida. Y además porque la juventud de mi época, creo que era muy distinta de la actual; tanto que prácticamente no se parecen en casi nada que no sea el haber tenido la misma edad en un determinado espacio de tiempo. Y esto último que afirmo considero que no es una apreciación estrictamente personal, ya que escuchando y leyendo en estos pasados días de adelantada precampaña electoral, algunas manifestaciones de varios representantes políticos del arco parlamentario del Estado, sobre la actual juventud, aunque coincidan en determinados y concretos aspectos con mi opinión, no dejan de sorprenderme por el desconocimiento que reflejan sobre la mayoría de los intereses de nuestros jóvenes. Lo cual demuestra, a mi modo de ver, una casi total ausencia de percepción de realidad sobre los, poco más o menos, siete millones y medio de jóvenes que componen este sector de población de nuestro país. No obstante, es preciso matizar que entre políticos y juventud existe una correspondencia biunívoca. Digo esto porque es más que notorio también la gran desafección que, a su vez, siente este colectivo generacional hacia los partidos políticos tradicionales. Y llega a tal extremo su desarraigo, que no es infrecuente ver en televisión a algún periodista preguntando a jóvenes que transitan por la calle por el nombre del presidente del Gobierno y responder que no lo saben o interpelarles por el ministro Gómez Hernández y manifestar que creen que es un futbolista o por Grande Marlaska y decir que es un cantante de un grupo de rock, por citar dos ejemplos. Y no son casos aislados, ni jóvenes desclasados, sino chicos y chicas normales, muchos de ellos universitarios. Y es que tras la crisis financiera mundial de 2008 y la siguiente crisis sobrevenida de la pandemia por la Covid19, la parte de la población más afectada en todas las políticas y aspectos, ha sido indudablemente la juventud. Unos jóvenes comprendidos, entre los 18 y 34 años, a los que se les exige responsabilidad y capacidad formativa y, al mismo tiempo, se les niega un puesto de trabajo, lo que conlleva que a finales de marzo de 2021 existiera casi un 40% de paro en este sector poblacional y que, actualmente, la tasa de desempleo entre los menores de 25 años, se haya situado en el primer trimestre de este año 2023, en el 30,03% de la población activa del colectivo, lo que supone un incremento de 0,77 puntos porcentuales respecto al trimestre anterior que era del 29,26%. Y si a estos hechos se le añade que aquellos que consiguen un puesto de trabajo lo hacen y/o alcanzan de forma precaria y mal remunerado, es razonable pensar que los jóvenes de hoy en día hayan asumido, como una certeza inevitable, que ellos van a vivir peor que sus padres y que la palabra “emancipación” sea sinónimo de utopía; puesto que, el elevado precio de los alquileres, la inseguridad laboral y los bajos salarios son factores determinantes que les impide independizarse a aquellos que así lo desean. En este contexto, según los últimos datos de Eurostat (Oficina Europea de Estadística) que corresponden al 2021 muestran que, en España, el 64,5% de los adultos de 18 a 34 años aún viven con sus padres.

La Mañana 25.05.2023

Ante esta realidad no me extraña que exista una grave indiferencia por los partidos políticos, al considerar que todos son iguales o parecidos, y un notable desinterés hacia las instituciones, por parte de este colectivo que se resigna, ante este negro futuro que tienen encima como si fuese algo que, por mucha rebeldía que empleasen, ellos no podrían cambiar. Sobre todo, porque muchos de los políticos que parecen tener cargos vitalicios, evitan la renovación de los cargos orgánicos y les alejan sistemáticamente de los espacios en los que se toman las decisiones que pudieran modificar sustancialmente sus perspectivas de vida, con lo cual se les fomenta una pérdida de valores y se les excluye de la forma de poder participar en política y en la sociedad. De hecho, el 64% de las jóvenes en España han perdido la confianza en los políticos y apenas uno de cada diez, el 14%, cree que no son capaces de entender sus puntos de vista en los temas que les afectan. Son los resultados de un sondeo de opinión de la ONG Equal Power NOW, realizada por Plan Internacional a 29.000 jóvenes de 29 países.

 

Las generaciones jóvenes viven desencantadas y un tanto decepcionadas por las promesas incumplidas y las frustradas esperanzas, ninguneadas por los partidos políticos y casi olvidadas por la sociedad de las que son una parte inherente. En consecuencia ¿qué se debe de hacer con ellas? ¿Qué urdir y proceder para ilusionarles políticamente? ¿Cómo se les puede involucrar en el futuro del país? ¿Está dispuesta nuestra sociedad a asumir que una o dos generaciones carezcan de un proyecto vital…? Tal vez el resultado electoral del 28M, sea la ocasión para que los políticos dejen a los a los jóvenes planear y tejer su propia juventud. Para confiarles alguna estrategia colectiva que les permita mantener la esperanza de que su futuro no depende de algún algoritmo que convierta sus sueños en una pura y simple metáfora.

 

 

 

martes, 2 de mayo de 2023

IA, un futuro inquietante

Los sofistas griegos tenían una inteligencia muy creativa. A partir de un fundamento infundado eran hábiles para crear una construcción lógica prodigiosa, llena de quiebros sutiles entre el sí y el no, con lo que siempre encontraban un resquicio sorprendente para evadirse de los enigmas más oscuros y ofrecer una respuesta razonable. Con la inteligencia artificial parece que ocurre lo mismo o algo semejante; pues las máquinas han iniciado una revolución silenciosa que, por lo visto, presuntamente cambiará nuestras vidas. Y es que hasta hace unos años, la IA solamente consistía en su capacidad para realizar una serie de disposiciones concretas, por ejemplo, que la máquina enunciara una serie de oraciones. Ahora, con el aprendizaje profundo; es decir, con el adiestramiento automático basado en redes neuronales artificiales, lo que se hace es decirle a la máquina que cuando lea o vea las palabras “La nieve es…” sepa decir a continuación “blanca”. Se le enseña a predecir esa palabra mostrándole miles o millones de patrones. Y de esta manera se va modelando el sistema con un algoritmo automático hasta que sea apto para elaborar frases con sentido. El prodigio consiste en que cuando se le da una entrada que no forma parte de las plantillas y paradigmas que se le ha enseñado y ha analizado, la IA generaliza y es suficientemente competente para elaborar una extrapolación razonable. O sea, salvando las distancias, utilizan la misma coyuntura y solución que los filósofos retóricos griegos.

La Mañana 02.05.2023

En verdad, tal vez, lo que estamos haciendo es crear falsos mundos y llegará un día en el que cada vez será más difícil poder distinguir lo artificial de lo real, como de facto casi ya sucede con el ingenio en línea gratuito ChatGPT, un modelo de chatbot de inteligencia artificial llevado a cabo en 2022 por OpenAI que se especializa en el diálogo. En este marco, hasta hace pocos años, vivíamos un tiempo en el que internet era solo una herramienta para acceder a muchísima información y el móvil, un teléfono para llamar desde cualquier sitio. Después algunos dijeron que, además de facilitarnos la vida, estas innovaciones tecnológicas nos conducirían a una sociedad más libre, descentralizada, justa, y mejor informada. Pero un día, al levantar la vista de las pantallas, descubrimos que la realidad es casi todo lo contrario, que nos hallamos en un mundo dominado por compañías descomunales, más polarizado que nunca, donde la privacidad está seriamente amenazada e inventos tan fascinantes como la citada inteligencia artificial nos plantea desafíos existenciales.

 

Y es que estamos viviendo en la era digital y la economía se ha convertido en un juego de gigantes donde los ganadores se lo llevan todo y los perdedores, que somos la inmensa mayoría de la población, nos quedamos sin nada o casi nada. Y, además, cohabitamos en una hiperconectada vida en la que unos pocos dominan y manejan a su antojo los algoritmos, las redes sociales, la robotización, la inteligencia artificial, las criptomonedas, los medios de comunicación, etc., y otros muchos contemplamos con perplejidad unos avances tecnológicos que difícilmente comprendemos. Y que están provocando en la sociedad la quiebra de los consensos básicos, debido a los numerosos y profundos cambios que el desarrollo científico-técnico está produciendo en estos últimos tiempos; lo cual, unido al fuerte ritmo de su avance, está transformando vertiginosamente nuestra sociedad.

 

Y ante estos continuos y apremiantes retos que nos están llegando, cabe preguntarse, ¿sabemos verdaderamente lo que hacemos con la IA? ¿Está regulada su aplicación mediante algún protocolo internacional de seguridad? De momento creo que no. Y este hecho, según algunos expertos en estas avanzadas tecnologías, puede llegar a generar un grave problema para el futuro de la humanidad. A este respecto, el ingeniero en computadoras y programador Steve Wozniak y el experto en IA Eliezer Shlomo Yudkowsky, ambos estadounidenses, en una carta abierta publicada recientemente en la revista Time, bajo el título “Pausar los desarrollos de IA no es suficiente” han alertado del extraordinario peligro que supone y acarrea su perfeccionamiento y progreso, debido a que las herramientas de la IA han adquirido tal nivel de perfeccionamiento que actualmente están siendo competitivas con los humanos y en un próximo futuro no es descartable que crucen el umbral de nuestras capacidades, ignorándose cómo actuarán si este hecho llegara a ocurrir.

 

En todo caso, si los  filósofos sofistas usaban la herramienta de la retórica como método para transmitir el saber, la IA desvela, como una de las líneas del pensamiento dominante, la fantasía de las bondades de la tecnología; es decir, la idea de que la inteligencia artificial va a ser capaz de administrar todas las cosas del mundo. No obstante, creo que tener la percepción de que el progreso científico y tecnológico puede reemplazar el progreso ético, es un mito peligroso que puede llevarnos a la posibilidad de la autodestrucción de nuestra especie, puesto que las máquinas no tienen conciencia; al menos, de momento. Es por ello, que la primera obligación respecto a la IA es desconfiar de ella; sobre todo, porque la inteligencia artificial no cambia lo que hacemos, sino que puede llegar a modificar la esencia de lo que somos.

 

miércoles, 26 de abril de 2023

Así entiende los EE.UU. la democracia, la libertad de prensa y la justicia.

 

El 22 de octubre de 2010, el periodista, editor e informático australiano Julian Assange, a través de WikiLeaks, sitio web de una organización mediática internacional sin ánimo de lucro, hizo público el denominado Irak War Logs; es decir, sacó a la luz 391.831 documentos sobre la Guerra de Irak, 90.000 sobre la guerra en Afganistán, 800 sobre la prisión de Guantánamo y más de 250.000 telegramas diplomáticos transcritos en diversas partes del mundo, difundidos desde El Pentágono. Los mencionados escritos proporcionaban significativos y palpables detalles de asesinatos y/o ataques aéreos indiscriminados sobre la población civil por parte de Estados Unidos en Irak y Afganistán. Y, asimismo, demostraban las graves violaciones de los derechos humanos con torturas y abusos cometidos sobre prisioneros de las cárceles Abu Ghraib y Guantánamo, e, igualmente, entre otras prácticas, el espionaje permanente realizado al Presidente de la República Francesa, a la cúpula del Gobierno de Japón, así como a la de Alemania e Italia, a los que pinchó durante años sus comunicaciones. La respuesta del Gobierno americano. ante los hechos mostrados en WikiLeaks, fue acusar a Julian Assange de espionaje, afirmando los fiscales estadounidenses que conspiró con la analista de inteligencia militar Chelsea Manning, para obtener información clasificada, cuya publicación suponía un grave peligro de seguridad para los EE.UU. Y se formula dicha acusación, sobre una persona que no está obligada a revelar la fuente de información, que no es ciudadano estadounidense y que no reside en Estados Unidos; o sea, el Gobierno estadounidense se comporta como si tuviera jurisdicción en todo el mundo para perseguir a cualquiera que reciba y publique información de sus indebidas actuaciones.

La Mañana 26.04.2023

 

Julian Assenge se encuentra actualmente detenido en la prisión de alta seguridad de Belmarsh, en el Reino Unido, en espera de su extradición a EEUU, donde podría ser condenado hasta a 175 años de cárcel, por el “grave delito de divulgar documentos secretos” que, entre otras cosas, informaban de posibles crímenes de guerra supuestamente cometidos por el ejército de EEUU en Irak y Afganistán, así como violaciones flagrantes de los derechos humanos en otras partes del mundo.

 

Por otra parte, en junio de 2013, a través de los periódicos The Guardian y The Washington Post, el consultor tecnológico estadounidense y ex empleado de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), hizo públicos unos documentos clasificados como alto secreto sobre el programa de vigilancia masiva PRISM. Un programa "clandestino" de vigilancia electrónica mundial operado por la NSA de los Estados Unidos para la recogida masiva de comunicaciones procedentes de, al menos, nueve grandes compañías estadounidenses de Internet. El sistema le habilita a la NSA aprehender correos electrónicos, videos, fotografías, llamadas de voz e imagen, actividad en los medios sociales, contraseñas y otros datos de usuarios incluidos en las principales empresas de internet en EE.UU., que incluyen a Google, Microsoft, YouTube, Skype, Yahoo, Apple, Facebook y algunas otras más.

 

Asimismo, en julio del mismo año 2013, Edward Snowden, reveló públicamente de forma conjunta, en los diarios The Sydney Morning Herald y Rede O'Globo, la existencia y utilización del programa XKeyscore por parte de la NSA, para la exploración y cotejo de datos en Internet sin consentimiento previo. Este programa permite detectar la nacionalidad de los extranjeros mediante el análisis del lenguaje utilizado en correos electrónicos interceptados y también tiene la capacidad de importar antecedentes de forma retroactiva de varios días atrás. La finalidad es facultar a los analistas a registrar metadatos, contenido de emails, historial de navegación, nombres, números de teléfono, direcciones IP, idioma y determinadas palabras claves de cualquier actividad que hayan efectuado los usuarios en Internet. La utilización de ambos programas por parte de la citada Agencia de Inteligencia del Gobierno de EE.UU, conlleva un verdadero saqueo de la privacidad personal al poder acceder a gigantescas cantidades de bases de datos sin permiso alguno y a la destrucción de las libertades básicas en Internet de la gente de todo el mundo.

 

Edward Snowden, tras unos cuantos años trabajando en la CIA y en oficinas reservadas y secretas en Berna (Suiza), pasó a la NSA y fue allí donde se dio cuenta de que el gobierno de los EEUU espiaba a sus propios ciudadanos de forma anticonstitucional por medio de los programas informáticos de vigilancia masiva PRISM y XKeyscore, así como a través de las grandes tecnologías estadounidenses. Al dar a conocer estos hechos que “atentan contra la libertades fundamentales de todos los ciudadanos” a través de diversos medios de comunicación, tuvo que huir, junto con su novia, y refugiarse en Rusia para evitar ser detenido y extraditado a los EE.UU. Actualmente, Edward Snowden reside en la ciudad de San Petersburgo y trabaja para Rusia como analista de sistemas.

 

Y para finalizar, un nuevo escándalo compromete a EE.UU. El periódico estadounidense The Washigton Post reveló el pasado 6 de abril unas filtraciones de documentos secretos del Pentágono acerca de los planes de la Casa Blanca y los Estados miembro de la OTAN relativos a la guerra de Ucrania. Decenas de documentos estadounidenses clasificados como altamente confidenciales, avalados por funcionarios del Pentágono como reales, que circulan ahora por internet, con líneas de tiempo y docenas de acrónimos militares que muestran una imagen pormenorizada de la guerra en Ucrania y facilitan información sobre China y sus aliados. A este respecto, entre la información revelada, se indica la sospecha del departamento de Defensa de EE UU de que las fuerzas aéreas ucranianas podrían ser derrotadas a lo largo del próximo mes de mayo por un problema de falta de misiles, ya que se evidencia que el despliegue de sistemas Patriot anunciado a finales de año por EE UU no llegaría a tiempo para socorrer al ejército ucraniano y el plausible envío de cazas F-16, no se considera viable, pues involucraría a la Administración Estadounidense más de lo que ya lo está en la guerra. Igualmente, los referidos informes y datos, que están constituidos por una serie de 50 documentos difundidos en redes sociales y elaborados en el Pentágono, sede de la inteligencia militar estadounidense, ha ocasionado una conflicto sin igual en lo que va de siglo en los especiales vínculos que Estados Unidos sustenta con varios de sus socios. Ya que los precitados documentos indican claramente que el Departamento de Defensa de EE.UU habría mantenido bajo vigilancia por diversos motivos a Corea del Sur, Canadá, Ucrania, e incluso a Israel. En este contexto, el Departamento de Justicia y la Oficina Federal de Investigación ha iniciado las investigaciones para encontrar el origen de la filtración que, según el mismo rotativo anteriormente citado, parece ser que se encuentra en un joven que trabaja en una base militar. Sobre este particular, algunos otros medios como el Wall Street Journal, quieren creer que se trata de un “solo episodio” y confían que así sea; pero advierten de las consecuencias que podría tener, si aparecen nuevos documentos.

 

Este pasado jueves, 13 de los corrientes, El FBI ha procedido a detener a Jack Teixeira en la ciudad de North Dighton (Massachusetts), como presunto autor de las difusión de los documentos secretos que han sacudido a Estados Unidos en los últimos días y que alcanzarían a ser los más embarazosos en una década. El fiscal general de EE.UU., Merrick Garland, apareció ante las cámaras en el Departamento de Justicia para informar lacónicamente del arresto de Teixeira, miembro de la Guardia Nacional Aérea de Massachusetts. A su vez, el representante del Departamento de Defensa de EE.UU., Pat Ryder, estima que las filtraciones son un “acto criminal deliberado”. Es decir, filtrar que documentos sobre la guerra en Ucrania dando detalles de los planes de Estados Unidos y la OTAN para reforzar la ofensiva ucraniana e informar que Washington ha estado vigilando a varios de sus aliados más afines, como la propia Ucrania, Corea del Sur e Israel, es un “Acto Criminal”. En este marco, el joven Jack Teixeira afronta la plausible condena de hasta 10 años de cárcel por cada documento filtrado y, dado que transmitió más de un centenar de ellos, es estimable que su supuesto delito pueda convertirse en una condena de más de 1.000 años de prisión

 

Este es el sentido de JUSTICIA de la Democracia de los EE.UU, Y es que el Gobierno Americano se emplea a fondo en cubrirle el rostro a la mentira para que parezca verdad lo que dice defender, disimulando el engaño y disfrazando los designios y los hechos, esforzándose en hacer posible lo imposible. Tal vez porque el cinismo que practican consiste en hacer ver las cosas NO como realmente son, sino como quieren que las vean los demás.

 

lunes, 10 de abril de 2023

La verdad, esa comedia humana.

 

Cuando éramos pequeños, todos recordamos ante alguna travesura haber oído a nuestros padres decidnos con voz severa que dijésemos siempre la verdad. Sin embargo, a la vez, nos advertían y enseñaban a callar, a medir las palabras, a ocultar las frases hirientes para no molestar a nadie. Era el arte de la mentira amable que practicábamos, algunas veces diciendo que la comida estaba buena aunque nos supiese a rayos si nos habían invitado, otras aceptando con una infinita sonrisa de agradecimiento un regalo de cumpleaños que nos decepcionaba y en ocasiones diciéndole a la gente simplemente que eran muy divertidos aunque en realidad fueran unos pesados. Y es que la espontaneidad y decir la verdad puede resultar ofensivo y convertir las relaciones humanas en un infierno sin una cierta delicadeza para saber fingir. Es parte de la comedia humana. Posiblemente, la sensatez resida en aceptar que las personas que constituyen el círculo de nuestros afectos y el mundo social que nos rodea, no precisan escuchar nuestros crudos pensamientos, ni nuestras brusquedades o groserías y, por ello, es importante saber quitar a tiempo trascendencia a las insignificancias que nos enfurecen y/o escandalizan del prójimo. La vida está compuesta de algunas prudencias y razones y de no pocos errores y desaciertos; por eso es necesario y admite tener cierta facilidad para percibir las debilidades de los demás, y es así como construimos la relativa unión y concordia que nos permite vivir juntos. A este respecto, cabría preguntarse ¿quién ocasionalmente no interpreta un papel, en mayor o menor medida, aunque sea para parecerse a quien desearía ser? El carácter y temperamento de cada uno tiene algo de teatro y la amabilidad es hasta cierto punto una impostura. Y es que hasta el amor, la familia y los amigos son sainetes donde nos zampamos las palabras para preservar los lazos y los sentimientos que nos unen con los demás. La fachada es necesaria, a despecho de lo que la casa de cada uno albergue en su interior y fingir y pasar por alto muchas cosas, no cabe la menor duda que nos hace la vida más fácil. 

La Mañana 10.04.2023

Hay días difíciles. Todos tenemos algunos. Son aquellos en los que las palabras no sirven para el entendimiento, sino para discutir con quién sea, por lo que sea y las estupideces se vuelven dogmas. Son esos días en los que se nos nubla la razón programada por códigos genéticos y culturales y comenzamos a percibir una realidad filtrada por lentes concéntricas, donde los márgenes nos importan mucho más que el centro de la diana. Tal vez, cuando esos hechos acontecen, la verdad solo depende y se encuentra, cuando somos jóvenes, mirando al cielo en un confortable descanso entre el murmullo de los vaivenes de los pinos o contemplando las estrellas en un solitario desierto. Y, ya mayores, en un paseo solitario alrededor de un lago en algún país lejano reconociendo que vivimos en un lugar que no es el nuestro. Y es que la verdad nunca se puede decir completa, porque no se puede decir todo al mismo tiempo. Ya nos lo advirtió el virtuoso emperador Marco Aurelio, “A la alborada, exponte a ti mismo: me voy a encontrar con un desagradecido, un indiscreto, un insolente, un envidioso, un insociable. No puedo enfadarme ni odiarlo, ni decírselo porque hemos nacido para una tarea común”. Así pues, no digamos la verdad, sigamos fingiendo y para ello, cultivemos y practiquemos la paciencia aprendida en la filosofía.

 

La verdad solo puede ser una, ya que posee una entidad objetiva, indiferente de que la percibamos o no y no permite grados, existe o no existe. Por ello, no admiten términos medios; si bien, de ningún modo se logra la verdad total, ni nunca se está totalmente separado de ella. No obstante, existen diversas formas de expresarla. Y es que la verdad, invariablemente, siempre sigue existiendo; pero, como el dinero sólido, está cada día más devaluada, en menos manos, y cada vez mejor guardada. Tal vez porque la verdad es una antorcha que resplandece entre la niebla de un lejano atardecer, sin disiparla.