Como cada enero, los 8.705.707 jubilados con una pensión contributiva, los 545.960 con una no contributiva y los 633.415 de clases pasivas (funcionarios jubilados), recibiremos una carta de la ministra de Empleo y Seguridad Social o del Ministerio de Hacienda en la cual, haciendo gala de la más descarada desvergüenza, nos expondrán que el Gobierno, haciendo un perseverante esfuerzo, va a aumentarnos las mismas en un generoso 0,25%. Más o menos dos euros al mes. Ante tal medida, ¿acaso debemos sentirnos ofendidos?.No. Dijeron que nos subirían cada año las pensiiones y ahí están, como un clavo. Debemos estar muy agradecidos al Gobierno del PP. En consecuencia, tomo la iniciativa de proponer a todas las personas, víctimas de este atropello que, como mínima acciçon de protesta, devuelvan la carta al remitente y que nuestros envíos sean como un símbolo de nuestro reproche físico a tanta impostura, desfachatez y cinismo.
rosa.piro@telefonica.net
domingo, 21 de enero de 2018
domingo, 14 de enero de 2018
Devolver al remitente
Dentro de unos días,
presumiblemente, como es habitual cada mes de enero y siguiendo la tradición de
años anteriores, los 8.705.707 jubilados/as que perciben una pensión
contributiva, los 545.960 de las no contributivas y los 633.415 pensionistas de
clases pasivas (funcionarios públicos jubilados), recibiremos una carta de la
ministra de Empleo y Seguridad Social, los dos primeros colectivos citados, y
del Ministerio de Hacienda y Función Púbica, el tercero, en la cual, haciendo
gala de la más descarada desvergüenza, nos expondrá que, El Gobierno, haciendo
un perseverante esfuerzo en su inquebrantable objetivo de proteger y consolidar
el Sistema Público de Pensiones, va a incrementarnos las mismas en un generoso
0,25 %. Es decir, más o menos, unos 2 euros de aumento/promedio, al mes.
Ante semejante medida económica,
¿acaso debemos sentirnos enojados, contrariados, irritados, soliviantados, u
ofendidos? Decididamente, no. No cabe reprocharle nada a este Gobierno de Rajoy
y del PP; pues cumple escrupulosamente sus promesas. Nos dijo a los jubilados
que nos subirían cada año las pensiones y ahí está, como un clavo. En cuanto
recibamos la retribución correspondiente al primer mes de este año 2018, la
veremos acrecentada en ese colosal 0’25%. La verdad es que le debemos estar muy
agradecidos al Gobierno y, en particular, a la ministra María Fátima Báñez
García y al Ministro Cristóbal Montoro Romero, respectivamente, por su
considerada carta, en la cual, además de notificarnos la espectacular subida,
nos manifestará su aprecio y comprensión por estos complejos y dificultosos
años de crisis, en los que los pensionistas hemos contribuido con nuestro
granito de arena a sostener este país, y lo que es más significativo y
trascendente, nos expondrán que, gracias a ello, nos aumentan la retribución.
No se puede usted ni imaginar, Sra. Ministra/ Sr. Ministro, la satisfacción y
regocijo que nos van a proporcionar a todos los jubilados. Obtener semejante
gratificación todos los años nos reconforta y fortalece mucho, y anhelamos que
la Virgen del Rocío continúe iluminándola, Sra. Ministra, para que, en su labor
de optimizar su departamento, prosiga siendo tan atinada. Y lo mismo deseo para
usted, Sr. Ministro, en sus visitas y oraciones a la parroquia San José María
Escrivá de Balaguer de Aravaca o a la de San Miguel Arcángel, de Guadarrama.
Así, pues, en este contexto, no
cabe que nos extrañemos con la citada disposición y calculada cantidad
económica establecida. Pues, ya nos lo había manifestado el Sr. Presidente del
Gobierno español en el Congreso de los Diputados, durante la moción de censura
que le presentó Unidos Podemos la semana del 16 de junio de 2017. Aquel día, el
Sr. Rajoy lo dejó bien claro: "Cuanto peor mejor para todos y cuanto peor
para todos mejor, mejor para mí el suyo beneficio político"
Al parecer, según todo indica, la
dignidad de la vida humana de los jubilados, no era advertida ni estaba
pronosticada en los objetivos, programas y previsiones del Gobierno; ni tampoco
en la demanda de soluciones logísticas de los mercados, ni de la globalización…
En consecuencia, y con el debido
respeto, tomo la iniciativa de proponer a todas las personas, víctimas de este
atropello que, como mínima acción de protesta, DEVUELVAN LA CARTA AL REMITENTE y que nuestros envíos, aparte de
llenar los buzones y los despachos sean como un símbolo de nuestro reproche
físico a tanta impostura, desfachatez y cinismo. Y, para ello, lo único que hay
que hacer es, simplemente, escribir en el sobre, sin abrirlo, "Devolver al
remitente" y echar la carta en el buzón correspondiente de correos.
Quizá tenía razón Enrique Jardiel
Poncela cuando dijo: “El que no se atreve a ser inteligente, se hace político”.
miércoles, 10 de enero de 2018
Tiempos de tristeza, un instante.
Nuestra
sociedad es cada vez más agresiva. Vivimos y quemamos más rápidamente las
etapas de nuestra vida. Y, quizá por ello, somos cada día más proclives, y más
que nunca, a la tristeza en este recién comenzado siglo XXI. Globalmente,
vivimos en una sociedad desmoralizada, donde arraiga y habita lo inmoral y
negativo, más que lo auténtico y positivo. Y, obviamente, a mi entender, ni la
medicina ni los fármacos tienen solución para esto.
Aquella
propuesta de vida con la que nos arengaban nuestros mayores, asentada en un
guión cuyo contenido era los afectos del cariño, la sincera amistad, la
formación educativa y el esfuerzo del trabajo, ha desaparecido de nuestra
sociedad. Ahora lo que priva es el instante, aprovechando al máximo los
escenarios y estados de satisfacción que nos vayamos encontrando. Estamos en la
cultura del momento, de la imagen, porque lo que cuenta es lo que se ve, aunque
solo sea fachada y falte contenido, y no importa lo que no se ve.
Y todo ello, es
debido a que se han derrumbado los valores que a tantas generaciones sirvieron.
Faltan unos patrones de identidad íntegros, justos y benéficos, de vidas
razonables y racionales que sirvan para que los jóvenes y, menos jóvenes, se
fijen en ellos. Nos faltan dirigentes en la sociedad actual, ya que los
políticos están desacreditados y estigmatizados, no exclusivamente por los
casos de corrupción que vamos conociendo, que también; sino porque no hay ni
aparecen auténticas figuras nacionales ni internacionales capaces de ser
respetadas y admiradas, y los líderes mediáticos no poseen ni forma ni fondo.
Tal vez, esta
sea la razón por la que nuestra sociedad ha retrocedido y se ha tornado más
conflictiva y agresiva que hace unas décadas. Y, al mismo tiempo, va también
siendo más pesimista y vulnerable. Posiblemente, estamos más abatidos y
amargados porque nos consideramos forzados a conseguir grandes beneficios y la
perfección, tanto en el terreno profesional y sentimental, como en el
económico. Y eso no es posible, porque, en el fondo, poseemos mucha más
información, pero mucha menos formación humana.
Nos dejó dicho
el matemático y poeta persa Omar Jayyam, en su poemario Rubaiyat, lo siguiente:” “¿Temes lo que puede traerte el mañana?
/No te adhieras a nada, no interrogues a los libros ni a tu prójimo. /Ten
confianza; de otro modo, el infortunio no dejará de justificar tus
aprehensiones. /No te preocupes por el ayer: ha pasado.../No te angusties por
el mañana: aún no llega.../Vive, pues, sin nostalgia ni esperanza: tu única
posesión es el instante”.
Parece ser que
en ello estamos. Quizá, porque cada
vida humana es improbable y única. Posiblemente, porque cada una es un
misterio. Y tal vez, porque al final de la vida, cuando nos enfrentamos a la
muerte, volvemos al principio y no somos más que unos seres desvalidos,
desnudos y solos. Pero…, no; no todo es un instante.
La vida tiene un precio, un valor, y solamente hay que saber cuál es.
jueves, 14 de diciembre de 2017
Retrato de Otoño, solsticio de invierno
Cuando este extraño otoño avanza
hacia su ocaso, cuando esta estación del año camina hacia la frontera de su
límite, cuando los días se acortan y las tardes estrenan una claridad de
mañana, la huerta de Lleida se detiene para descansar. Y los payeses encienden
hogueras con el crujir de las hojas secas, con las ramas podadas de los árboles
frutales, con los arañazos de las viñas temblorosas de sarmientos desollados,
respirando un aire que empieza a oler a nieblas y a tristezas.
![]() |
| Publicado el 14-12-2017 en el diario La Mañana |
Hace días que estallaron los
ocres, rojos y amarillos en los Campos Elíseos y han perdido ya sus hojas los
viejos plataneros de la rambla de Ferran. Cargada de experiencia desciende, desde
la Mitjana, el agua del Segre. A los lados, a moderada y cautelosa distancia,
resisten el frío del cercano invierno los chopos y álamos, como amigos fieles.
Los patos buscan un ribazo en el que recostarse, en el que dejar por unos
momentos el ir y venir de sus energías y de sus cansancios. Y, al poco tiempo,
se entretienen de nuevo en trenzar sus caminos, en desandar vericuetos entre
las múltiples algas que abarrotan sus aguas. Y en el curso del río,
deshilachadas, flotan las plantas acuáticas, alimentando un complejo y diverso hábitat
que rebosa vida entre las piedras del cauce.
En este otoño, como en cualquier
otra estación del año, como en cualquier etapa, como en cualquier aventura,
como en cualquier desventura, como en cualquier edad, siempre permanece algo
que declina o que se agosta; pero, a la vez, siempre surge algo que vibra, que
asciende o que resurge. En el otoño las plantas se adormecen y sueñan y hasta
tienen pesadillas de soledad y de amargura. Pero, todo ello, es imprescindible
para poder despertar, para abrir con emoción la ventana hacia la realidad; a
veces, tan huérfana de sueños.
Y es en estos días, en que el
otoño se marcha y huye melancólico y triste, dejando un rastro de cromáticos crepúsculos
y fríos amaneceres, cuando llega el momento en el que la ciudad ensaya una
pausa y se comprende a sí misma, en espera de que llegue un tiempo que le
permita seguir avanzando y progresar.
Son escasos los días que nos
quedan de otoño. Y cuando el mediodía parte la jornada, cansado, finalizo el
paseo y me siento a meditar en la Plaza de la Paz. Recostado en un duro banco
de vieja madera, junto a la fuente dormida, incitado por los innumerables
carteles de la cita electoral, pienso en esos caminos rotos que un día
florecieron y que más allá del próximo invierno, quizás, ya no volverán o, tal
vez, en cualquier otro tiempo, retornarán. Y, como si fuera un sueño, imagino
despierto que llega el día en el que comienza el solsticio de invierno y al
cabo de un rato, reemprendo de nuevo el sendero. Un trayecto abierto que
termina por llevarme a mi propio reencuentro, yendo a votar con plena
conciencia y en total libertad.
Solamente entonces, después de
votar, regresaré a mi casa y de nuevo despierto, cerraré los ojos, y me pondré
a soñar. Y soñaré… y otra vez aparecerán, tras un largo silencio, el otoño, los
árboles, el cauce del río, los patos, la ciudad y la obstinada e inexorable
realidad.
viernes, 24 de noviembre de 2017
Alegoría, la memoria y el olvido
La memoria es el recurso
de una misteriosa y casi inexplicable función organizada del cerebro que
nos permite archivar, custodiar y recuperar a voluntad información. La define
la Real Academia Española, como la facultad psíquica por medio de la cual se
retiene y recuerda el pasado. Y en la filosofía escolástica, se la considera
como una de las potencias del alma.
Debe ser, probablemente, una
mezcla de las tres enunciaciones; ya que, según cuentan, en un principio, Dios creó
la memoria para que meditáramos sobre quiénes somos. Pero…, el ser humano,
inconformista y rebelde, descubrió el “olvido” para no sufrir. Luego, con el
paso del tiempo, al cabo de unos 3.000 años, alguien, en Tebas, capital del
Imperio Medio y Nuevo del antiguo Egipto, compró el olvido y se hizo un experto
en su divulgación. Tuvo que registrar un nombre para el producto y, para
confundir y desconcertar a los posibles compradores, dispuso que se llamara del
mismo modo que la había bautizado el Creador, “memoria”. Posteriormente, hacia
el siglo V a.C, lo puso a la venta en la antigua Grecia y en las florecientes
ciudades Fenicias. Y desde ellas, por el Mediterráneo, como tantas otras cosas,
el novedoso producto recaló en Ampurias y en varias ciudades del reino de
Tartessos y llegó hasta nosotros. Ahora, todos creemos que consumimos memoria
cuando, en realidad, lo que malgastamos y usamos es olvido.
El más importante y trascendental
resultado que causa este producto es hacernos creer que hemos sido testigos
indispensables del mundo, actores de nuestras vidas. Es mentira; pues, en
esencia, no pasamos de ser más que figurantes secundarios o mera suposición,
pero sin texto ni rol que interpretar. Quizá, por eso, fantaseamos que somos
otros, para poder subsistir sin demasiados sobresaltos. Y, cada septiembre,
guardamos con reverencia las fotos del estío en el ordenador. Y, comenzamos a
emplear las tardes de los domingos, para ver ganar a nuestro equipo favorito.
Y, un día antes, llenamos el carro del supermercado, comprando una o dos cosas
que necesitamos y otras mil que no precisamos. Y, entre medias, nos inscribimos
en un gimnasio, en cuanto el calendario nos dice que ha llegado enero.
En realidad, la vida, es otra historia
y tiene distinta esencia.; pero, no nos damos cuenta. En ocasiones, cuando
renunciamos a utilizar el precitado producto, la existencia se cuela entre las
rendijas de nuestra mente, un relámpago nos ilumina y estamos, como Pablo, a
punto de caernos del caballo. Y tal vez una noche, recostados en la cama, la
lectura de un ensayo nos apuñala por la espalda y nos trae al presente el
olvido que seremos. O, imprevistamente, un día cualquiera, paseando por la
calle, sentimos que nos falta el aire, al percibir un perfume que nos trae los
recuerdos de unos días más felices de otros tiempos. Y al momento, buscamos
desesperadamente, entre la multitud, el rostro de esa persona a la que amamos
un determinado crepúsculo o durante un cierto tiempo. Y la gente, al cruzarse y
ver el espanto en nuestro rostro, gira su cabeza, y nos mira y nos ven como lo
que somos. Y
entonces, no tenemos más remedio que seguir el protocolo, dejamos de buscar y
fingimos que actuamos normales mirando el reloj o haciendo como que alguien nos
llama por el móvil. Disimulamos. Y, acto seguido, seguimos andando…
Y al llegar a casa, agitados y
desconcertados aún por el perfume, con acto mecánico, encendemos el televisor.
Y ahí, con ese mágico e imprescindible aparato tecnológico, se nos proporciona
la siguiente dosis de olvido. Unas veces, la tomamos con los manipuladores
informativos que nos muestran unos hechos que ciertamente ocurrieron; pero, que
no pasaron así, tal cual los cuentan. En otras ocasiones, la obtenemos a través
de esas tertulias políticas que, desde primera hora de la mañana hasta altas
horas de la noche y con la firme voluntad de ofrecer un espectáculo, han
conquistado la parrilla televisiva. Los espectadores necesitamos y anhelamos
resultados. Se nos brindan ganadores y perdedores y el debate político se
resuelve a golpe de la eficacia escénica audiovisual. La tramoya gana a la
trama. Y así, nos hacen creer que nuestra vida se vuelve más inteligente, más
normal.
Y…, si no nos atrae y convence
esa función, hay otras que versan sobre fútbol en las que nadie habla de fútbol.
O nos programan comedias agradables, o series de terror donde el terror es placentero,
o películas de intriga y policiacas en las que descubrimos que el simple hecho
de vivir sin sobresaltos, puede ser la cosa más atractiva de este mundo, o nos
presentan fantásticos concursos, en los que lo más importante es el amor, que
todo lo puede... Luego, nos vamos a la cama. Y nuestros sueños se convierten en
otra comedia más.
Soy del otoño. Y este otoño me
proclama y me confirma todas las cosas que he ganado y he perdido. He vivido y
aún vivo, soñando despierto. Ajeno a otros sueños no cumplidos, a los amores no
correspondidos, a los desencuentros con algunos amigos. Y vivo, también,
encadenado a la muerte y a la pérdida de mis seres queridos. Sé quién soy, porque
en mi memoria tengo, afincados y presentes, los recuerdos de los hechos que en
mi vida ha habido.
Y así pasan los días y así pasan
los años. Y casi todos nosotros, caminamos y vamos imaginando que quizás, tal
vez, quién sabe, acaso… Para sobrevivir hay que recordar algunas cosas. Pero no
todas. Necesitamos descanso, para evitar el olvido, para no perder la memoria… Y
más vale que no sea necesario optar entre la memoria y el olvido; pues allí,
donde la hurgues, la memoria duele.
Como decía el poeta Ángel
González en la última estrofa de su poema A mano amada, “Reconozco los rostros. No hurto el cuerpo. Cierro
los ojos para ver y siento que me apuñalan fría, justamente, con ese hierro
viejo: la memoria”.
martes, 14 de noviembre de 2017
“¡ Spain is different!”
Desde primeros de septiembre,
supongo que como le ha ocurrido a mucha gente, se me han multiplicado, al
menos, por veinte el número de WhatsApps, Twitters, Youtubs, LinkedIns, Mensajes de Facebook, Correos
Electrónicos…etc que recibo. Todos los remitentes argumentan sólidamente sus
mensajes. Unos están a favor de la Independencia de Cataluña; otros,
obviamente, están en contra, y muy pocos son los ambiguos.
En este contexto, me parece
oportuno recordar que fue, Manuel Fraga Iribarne, aquel señor que el Estado,
como es sabido, siempre le cupo en su cabeza, y cuyos bufalinos resoplidos de
cólera eran vox populi, el que promovió
en 1960 un lema enfocado a los turistas extranjeros que hizo fortuna: “¡ Spain
is different!” .
Hago alusión a este suceso biográfico
del ministro franquista, que años más tarde se convirtió en uno de los siete padres
de la actual Constitución española de 1978, porque, si se revisa someramente la trayectoria de los principales y
más conocidos partidos nacionalistas de Europa, es evidente que todos ellos: el
UKIP, Partido de la Independencia del Reino Unido; el AfD,
Alternativa para Alemania; el FPO, Partido de la Libertad de Austria; el FN, Frente
Nacional de Francia; el PVV, Partido por la Libertad de Holanda, tienen
en común una ideología política de extrema
derecha. Es decir, comparten el juego ético de ideales, principios
laborales y económicos, doctrinas y, a veces, hasta mitos o símbolos similares,
con el que implementar cómo debería funcionar y cómo articularse la sociedad,
en sus respectivos países.
Y aquí sobreviene y se ajusta la
alusión al lema “¡Spain is different!”; ya que, en
España, los partidos nacionalistas, ideológicamente, son: unos, de derechas y otros,
de izquierdas. Para corroborar lo que digo, basta con repasar los existentes en
las tres Comunidades Autónomas Nacionalistas tradicionales.
En Cataluña están: Junts
pel Sí, candidatura electoral para las elecciones al parlamento
de Cataluña de 2015, que engloba al PDeCAT, Partido Demócrata Europeo Catalán, de
ideología política centroderecha, liberalismo económico e independentista; ERC, Esquerra
Republicana de Catalunya, de ideología de Izquierda, republicano e
independentista; Demócratas de Cataluña, de ideología democristiana, centro
derecha e independentista; Moviment d'Esquerres, de ideología socialdemócrata e independentista.
Mención aparte, al no ser partícipe de la candidatura electoral Junts pel Si,
está la CUP, Candidatura de Unidad Popular, que es un partido pancatalanista,
independentista y de ideología de extrema izquierda.
En el País Vasco, tenemos: El
PNV,
Partido Nacionalista Vasco, de ideología política de centroderecha nacionalista
e inspiración cristiana ; EH Bildu, coalición electoral adscrita ideológicamente a la
izquierda abertzale, o sea, partidos u organizaciones de ideología nacionalista
vasca de izquierdas e independentista que integra a los partidos políticos: Sortu,
Eusko Alkartasuna, Aralar y Alternatiba.
Y, en Galicia: BNG, Bloque Nacionalista Galego,
cuya ideología se fundamenta en el nacionalismo gallego de izquierdas.; En Marea, coalición
formada por Anova, Podemos y Esquerda Unida que se constituyó en Partido
Político el 30 de julio de 2016 para presentase a las elecciones al
Parlamento de Galicia de dicho año y cuya ideología es el nacionalismo
federalista progresista ecológico socialista democrático de izquierdas.
Dicho esto, retomo lo que
comentaba al principio, y he de confesar, que, con todos los mensajes que me
llegan a través de las redes sociales, estoy de acuerdo. Bueno, naturalmente,
con todos los que piensan como yo… Faltaría más, “¡ Spain is
different!”.
miércoles, 1 de noviembre de 2017
Cataluña, una efímera república.
Los elementos indispensables que
se precisan para hacer una representación teatral son: una historia, un espacio
escénico, unos intérpretes y unos espectadores. Es positivo también, aunque no
imprescindible, que haya un director o coordinador. El resto de los demás
componentes, como la escenografía, la música, etc. nos servirán para enriquecer
el hecho teatral, aunque no son fundamentales para que éste se lleve a cabo.
Así ha ocurrido con la efímera proclamación de la República de Cataluña. Esta
es la obra:
![]() |
| Nacimiento de la República de Cataluña 27-10-2017 |
Introducción
Hay momentos en la vida en los
que deben tomarse decisiones que no nos gustan pero que no hay más remedio que
afrontarlas. Eso le ocurrió al Presidente Puigdemont y, como dicen los
analistas políticos, le temblaron las piernas o le fallaron las fuerzas; sea
como fuere, cedió a las presiones y puso en marcha la DUI. El acto oficial de
Proclamación de la República de Cataluña se ejecutó el viernes, 27 de octubre,
pasadas las tres de la tarde, con los votos de Junts pel Sí y la CUP. El
resultado final: 70 a favor, 10 en contra y 2 votos en blanco. La Generalitat
proclamó la República. Ya no hay Rey. Tampoco un Presidente español. Una parte
del Parlament decidió que el catalán es sólo catalán. Fuera del Parlament, unas
17.000 personas se manifestaban en la zona a favor de la República. Al conocer
lo sucedido, comenzaron a abrazarse, festejar el acontecimiento y lanzar
cohetes al cielo. Luego, llegó la hora de irse y las gentes se fueron a sus
casas felices, sonrientes e ilusionados.
Con este hecho y actuación del
Parlament de Cataliuña, se culminaba el desafío ilegal contra el Estado, se
ignoraban las advertencias del Gobierno de España y, en consecuencia,
aseguraban la respuesta por parte del Poder Ejecutivo Central; esto es, la
aplicación del artículo 155 de la Constitución Española.
Nudo
Primer Acto. Lo que queda meridianamente constatado, tras lo visto
en este ya largo proceso secesionista, es que, Junts pel Si, tiene un o unos
formidables responsables de la oficina de información y propaganda. Y no menos
valiosos son el o los analistas políticos que van marcando la ruta a seguir.
Así mismo, a mi modo de ver, tiene también otro u otros extraordinarios
constitucionalistas que aparecen indicando y quizá redactando cada discurso de
Puigdemont, midiendo, al milímetro, cada palabra que dice el President en sus
discursos y alegatos institucionales para evitar incurrir en posible delito de
rebelión que judicialmente es, con mucha diferencia , el más grave.
No obstante, creo que el Govern
ha sido torpe al precipitarse en el calendario que ha establecido para
proclamar la independencia de Cataluña. Lo más sensato y práctico habría sido,
a mi modo de ver, aprovechar los esfuerzos de Pedro Sánchez para reformar la
Constitución y conseguir esa España Federal, Nación de Naciones, que propone.
Habrían conseguido ser reconocidos como Nación en la nueva redacción de la
Constitución Española; es decir, Cataluña, pasaría a ser considerada sujeto
político integrado en el Estado español. Y, para ello, habría contado, muy
previsiblemente, con el apoyo del PSOE, PSC, PNV, EH BILDU BNG, CC, UNIDOS
PODEMOS y algunos otros pequeños partidos más.
Por otra parte, de esta forma y
conseguido este estatus, el Govern de la Generalitat, contaría, para llevar
adelante un programa más ambicioso que culminara en la independencia, no
solamente con los votos de Esquerra Republicana, PeDCAt y la CUP, sino que,
además dispondría con la complicidad de la totalidad o una parte relevante de
CSQP y quizá de un sector del PSC; lo cual, equivaldría a tener un apoyo
parlamentario, en el Parlament de Cataluña, del 60% o más de la Cámara. Tal
vez, sería necesario funcionar así una o dos legislaturas, trabajar a
conciencia su legítimo deseo político de independencia en algunos países de
Europa que no tengan contenciosos similares al de España y, por consiguiente,
sean más proclives a apoyarles; como pueden ser, por ejemplo, Suecia,
Dinamarca, Portugal, Holanda, Luxemburgo y/o Austria, por citar algunos, y luego
+/- entre 8 y 10 años dar el paso definitivo y proponer la Secesión. Pero...,
creo que al Govern de la Generalitat y a los dirigentes políticos de las
Asambleas Ciudadanas, arropados y empujados por el clamor de la calle, les ha
cegado el ansia y la prisa, sin medir bien las fuerzas... Opino.
Ahora todo va a ser mucho más
complicado, ya que, a pesar de que los Partidos Independentistas las presenten
como plebiscitarias y consigan ganar las elecciones próximas del 21 de
diciembre, los electores del otro bando; o sea, los que están en contra de la
Independencia, van a ir "todos" a votar. Y, por lo tanto, será muy
escaso el margen de victoria independentista o, incluso, es posible de que
ganen el conjunto de los partidos constitucionalistas...
Segundo Acto.El President Puigdemont estuvo a punto de disolver el
Parlament y convocar unas nuevas Elecciones en Cataluña; lo que le habría
permitido paralizar la puesta en marcha del Art. 155, controlar el proceso
electoral y evitar ser imputado por sedición. Como decía anteriormente, no se
sabe muy bien qué razón le obligó a cambiar drásticamente; aunque se supone que
fueron las insoportables presiones de Esquerra Republicana y de la CUP y los
mutuos recelos entre el propio Puigdemont y Junqueras y otros destacados miembros
de ambos partidos, las que le forzaron a dar ese radical cambio. Una CUP que
logró apartar de President de la Generalitat a Artur Mas, que condicionó los
Presupuestos Generales del Govern, que organiza y azota la calle en
colaboración con las asociaciones independentistas ANC y Ómnium Cultural, que
presiona a Consejeros y Medios como y cuando quiere, que moviliza a los
estudiantes en el momento en que hace falta a través de sus jóvenes cachorros
de ARRAN, que propició que la Presidenta del Parlament Carme Forcadell leyera
la propuesta de Proclamación de la República Catalana, que obligó el
Procedimiento de Votación con voto secreto y que, tras ser aprobada la
República de Cataluña, por la mayoría, eran los únicos a los que se les veía
insultantes...
¿Qué ha conseguido este grupo
antisistema y anticapitalista de la CUP. Pues que el President Puigdemont haya
sido destituido, el Govern cesado, el Parlament cerrado, la Fiscalía Gral. del
Estado realizando las actuaciones pertinentes para inculpar y procesar a todo
el Govern de la Generalitat y algunos otros Altos Cargos más. ¿Y los de la
CUP...?; pues limpios de polvo y paja, porque ninguno de ellos era Conseller ni
ostentaban cargo institucional alguno. ¡Genial jugada política! Y mientras
tanto, hasta el próximo día 21 de diciembre, a seguir cobrando el suculento
salario de Diputados del Parlament...
Desenlace
Las elecciones del 21-D son una
salida de emergencia, pero no van a solucionar la vía de agua abierta en el
sistema autonómico que permitió, en su momento, una importante
descentralización del poder; pero que ahora se encuentra tironeado por quienes
lo desprecian, fijándose en sus insuficiencias, y quienes desean estrangularlo.
El día 22 de diciembre se pretende recuperar la legitimidad política; pero el
problema catalán, con los previsibles
resultados de las elecciones autonómicas, sospecho que seguirá presente.
Ya que, a estas alturas, es más que evidente que existe una conflictividad real
entre comunidades autónomas y el Estado y que no será posible solucionarlo sin
una reforma constitucional, seguramente de naturaleza federal.
Y, mientras Puigdemont,
protagonizaba ayer el último capítulo de ese in crescendo independentista,
compareciendo en Bruselas como una suerte de expresidente de la Generalitat en
el exilio, la actuación judicial ha comenzado los procesos al propio Carles
Puigdemont y los otros 13 ex consejeros del Govern catalán que tendrán que
acudir a la Audiencia Nacional los próximos 2 y 3 de noviembre, en calidad de
imputados, para declarar ante la juez instructora Carmen Lamela por presuntos
delitos de sedición, rebelión y malversación de caudales públicos.
En todas las revoluciones o
procesos de profundos cambios políticos, hay una fase de tiempo que necesita
héroes o, al menos, unos actores que sean hombres de Estado. La historia más
inmediata de España y de Cataluña que aprieta contra sus sufridores ciudadanos,
nos los ha negado. Los protagonistas de la obra, más bien han sido un lastre,
pues son ellos, los políticos, los del Gobierno de España y los de la
Generalitat de Cataluña, quienes se han empeñado en que los catalanes tuvieran
un problema, y no hay técnica retórica ni argucia de manual que ambos bandos no
hayan usado para conseguir sus propósitos. Y es que el sentido de la dignidad
que nos enseñó Séneca, ha desaparecido fulminado en estos convulsos tiempos…
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



