Bovino, del latín bovinus, dícese de un mamífero rumiante cabestro, con la pistola en el estuche lista para su funcionamiento, el hocico ancho y desnudo y la inteligencia escasa. Un espécimen peinado a lo nazi, que viste como un nazi, se comporta como un nazi, habla y dice cosas como un nazi, y hace los gestos de un nazi. ¿Qué es este Bovino…? Tal vez solo sea un cobarde metido a desmontar toda la evolución cultural humana y cuyos principios están lo más potencialmente alejados de la dignidad con la que hemos ido tejiendo el horizonte utópico de la democracia. Un abrupto personaje de la peor calaña, venido a más por obra y gracia de su Jefe de la Casa Blanca y de los pobres ignorantes de ese país llamado Estadios Unidos, que alegre e ingenuamente eligieron Presidente a Donald Trump.
Todos los
dictadores encuentras lacayos fascistas que llevan a cabo sus delirios. Y el
presidente Trump lo ha encontrado en Gregory Bovino, su secuaz más visible. Un
tipo duro, muy duro que ha ejercido el cargo de comandante de la Patrulla
Fronteriza a cargo del operativo de ICE en Minneapolis. Un ICE (Immigration and Customs Enforcement,),
que es el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, una agencia federal de
Estados Unidos dependiente del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), creada
en 2003, y que, con su espeluznante estética neo SA, lleva camino de
convertirse en los nuevos "Camisas pardas", el término que se
aplicaba a las Sturmabteilung, las
“Tropas de Asalto del Partido Nazi”, por llevar uniformes marrones/pardo. Son
puro trumpismo: por su actitud violentos y por lo que hacen, inhumanos,
racistas y supremacistas.
La Mañana 6.02.2026
A este respecto, debe señalarse que tanto Bovino como sus nazis del ICE no han surgido de la nada, sino que han salido de las malas decisiones del Comandante en Jefe de las fuerzas armadas de los EE.UU. Y, como en las peores distopías, en dicho país se ha empezado a morir por fuego amigo. Es lo que ha ocurrido en las calles de Minneapolis en estos pasados días y quizás ocurra nuevamente en ella o en otras ciudades americanas, en las que el “fuego "amigo" está en la propia casa. Y los que disparan no son unos locos a los que les gustan las armas, sino violentos y fanáticos norteamericanos que tirotean a otros norteamericanos, cuyas “armas” son teléfonos móviles y su traición es reclamar justicia para los perseguidos inmigrantes que en ese país trabajan. El objetivo del ICE no es detener a terroristas de Al Qaeda, a narcotraficantes u otros criminales, sino que es cualquier ciudadano que disienta de la barbarie imperante. Pues ellos, estos nuevos nazis, solamente escuchan, atienden y defienden, en exclusiva, al líder de la Casa Blanca, el único que tiene la verdad y la palabra.
El ICE está en Minneapolis, no por casualidad, sino porque desde finales de diciembre de 2025, el gobierno federal de Estados Unidos inició una operación masiva de aplicación de leyes migratorias en Minnesota, especialmente en la zona metropolitana de su capital, Minneapolis, y de cercana Saint Paul, feudos del partido demócrata que, además, albergan una de las mayores poblaciones de inmigrantes provenientes principalmente de Somalia y México. Esta intervención, conocida como Operation Metro, es descrita por el DHS como el mayor despliegue de agentes federales para arrestar y deportar inmigrantes indocumentados. Sin embargo, la presencia de miles de agentes de ICE y otras agencias federales, junto con el uso de tácticas agresivas y paramilitares en barrios, con detenciones masivas, ha derivado en hechos de violencia letal contra civiles. Así ha ocurrido en Minneapolis, en donde agentes del citado ICE dispararon y mataron a Renée Nicole Good, una mujer estadounidense de 37 años, poeta, madre de familia y residente de en dicha localidad, que murió cuando fue asesinada por Jonathan Ross, un agente del Servicio del ICE, el pasado 7 de enero de 2026 mientras estaba dentro de su vehículo en una calle de Minneapolis durante un operativo migratorio. De manera similar, Alex Jeffrey Pretti, ciudadano estadounidense también de 37 años, enfermero de cuidados intensivos y residente de Minneapolis, murió al ser abatido por los agentes federales del ICE Jesús Ochoa y Raymundo Gutiérrez, el 24 de enero de 2026, cuando estaba observando y grabando a los agentes, según testimonios y análisis de videos, que atestiguan el hecho de que no había sacado ni usado un arma que portaba antes de ser asesinado, pese a que oficialmente las autoridades alegaron defensa propia. En este mismo contexto, el 20 de enero, en la localidad de Columbia Heights (Minnesota), un suburbio de Minneapolis, agentes del ICE detuvieron al niño de cinco años, Liam Conejo Ramos, convertido en todo un símbolo, junto con su padre, Adrian Conejo Arias, durante una operación de inmigración. Ambos fueron trasladados a un centro de detención familiar en Texas, pero separados, hasta que el juez federal Fred Biery, del Tribunal Federal del Distrito Occidental de Texas, dictó la orden para que fueran puestos en libertad de su detención por inmigración el sábado 31 de enero de 2026 y ejecutadas el domingo 1 de febrero de los corrientes.
(Continuará)
Es una pena todos los inmigrantes viven con el miedo en el cuerpo. Yo tengo una amiga mexicana que vive en Texas y la pobre, siendo mayor, tiene pánico
ResponderEliminarBuenas noches.
Antonio Puig
Perfecto. Merecen esta claridad y contundencia. Unos y otros harán recapacitar a tantos votantes equivocados. Y llegarán las protestas contra Trump y su camarilla.
ResponderEliminar¡Enhorabuena!
Pepe Pascual
Muy buen relato. Menudo panorama.
ResponderEliminarMagda Sellarés
La descripción es genial y muy acertada. Trump, como buen aprendiz de dictador necesitaba sus SS y es evidente que el cuerpo de policía de inmigración actúa como la Gestapo. Siempre hay individuos dispuestos a hacer de matones.
ResponderEliminarHay quien piensa que el tema del ataque a la inmigración es la tapadera para desestabilizar estructuras políticas como primer paso y así tener la coartada para desmontar la democracia y llegar a una situación que permita a Trump continuar en el poder.
Manel Pulido
Buenos días Juan Antonio.
ResponderEliminarMagnífica la primera parte de tu artículo. Esa gente que se creen superiores al resto de la humanidad, vaya, que los ha parido la Virgen Santísima... !
Espero con interés la segunda entrega de tú artículo.
Enhorabuena.
Pili Obre
Buenos días,
ResponderEliminarLeer tu artículo no ha sido una sorpresa para mí al conocer la historia que tan bien explicas en el escrito de ese fascista gestapoide. Por cierto, al mismo tiempo que tú escrito salía a la luz del día, se hacían públicos los nombres de los asesinos del ICE del enfermero americano……dos latinos y te recuerdo, le dispararon diez veces y por la espalda. No seré yo quien te de lecciones a ti, pero mi mayor sorpresa fue, cuando estuve en el CRE, el descubrir que mis mayores antagonistas y más fachas y sinvergüenzas, siempre fueron los que aquí llaman “segondos”, o sea, la segunda generación.
Entiendo tu preocupación, yo estoy convencido que “estos momentos complicados”, pasarán y ahora tenemos que pedir más democracia y más libertad, es la única manera de combatir al fascismo y, está claro: leyes fuertes y potentes para impedir que las mentiras y los bulos en las redes nos carcoman.
Santiago Fernández
Buenos días Tío,
ResponderEliminarEl articulo es magnifico me ha encantado de principio a fin ¡¡¡bravooooooo!!!
Besos
Nacho Valero
Hola J.A.
ResponderEliminarTodos los países, bla bla...bla bla...pero, ¿quién le planta cara al megalómano mes grande del mundo?, nadie; ¿porqué? ¿por temor a la "tercera"?; ¿quieres decir que no estamos ya? .
¡Cuánto dolor! ¡cuánta impotencia! y cuanta vergüenza ante este genocidio, ante el ICE...
Esperando el 2°
Un abrazo
Magda Díez.
Hola, Juan Antonio, buenas tardes-noches.
ResponderEliminarTienes la gran virtud que, en tus muy buenos artículos, hay una cuestión muy importante: están muy bien documentados. Nadie te puede reprochar de utilizar retórica alguna, todo lo que explicas y dices se basa en la información y documentación que mencionas y nadie te podrá acusar de mentiroso. Claro como son, también artículos de opinión. no escondes para nada lo que tu piensas, utilizas la libertad de expresión para decir al lector/a que tu posición social frente a lo que narras es la de opositor sin ningún género de dudas, eso queda del todo claro, no hay ninguna duda.
Te felicito nuevamente y me quedo ya con las ganas de leer la continuación.
Un abrazo.
Ramón Morell
Hola Juan Antonio,
ResponderEliminarA la espera de la anunciada continuación a tu presente articulo, intento hacer un breve comentario al mismo.
Expones llanamente unos hechos inaceptables, identificando a los verdugos, sus victimas y el escenario de dichos crímenes, que demuestran como la barbarie campa a sus anchas, amparada por el poder, nazismo puro en un país que se vanagloriaba de la defensa de la democracia y la libertad, pero que simplemente se ha sacado su máscara y demuestra con su crudeza la realidad con la que ha escrito su historia, basada en el supremacismo y el matonismo blanco que ha masacrado a los pueblos indígenas y ha esclavizado y segregado después, por el color de la piel, y que en aras de su expansionismo capitalista ha promovido sangrientas dictaduras a lo largo de su corta existencia. Ademas en el plano interno ha fomentando el uso y posesión privada de armas, causa que genera múltiples asesinatos efectuados de modo indiscriminado y que ha fomentado la existencia de grupos paramilitares, con sus campos de entrenamiento en los que usan material de guerra, que están formados básicamente por hombres blancos que destacan su matonería y fachandera como por ejemplo entre otros el tristemente celebre Ku Klux Klan, cuyos miembros apoyan incondicionalmente a Donald Trump y su ideología política, tal como ya se observo en su día por el asalto al Capitolio, y en el que fueron condenados algunos de estos elementos por la anterior administración y ahora han sido amnistiados y promocionados, así muchos de ellos se han integrado en las unidades del ICE que tan bien describes y en otras semejantes que son la punta de lanza y el ejercito pretoriano de su líder.
Quo vadis USA?, Quo vadis humanidad?.
Un cordial saludo.
Jordi Testar
Gracias por el artículo Juan Antonio,
ResponderEliminarSolo puedo apuntar que la ciudadanía que no apoya estos desmanes se pregunta cuánta presión soportará el sistema legal estadounidense y si sobrevivirán sus derechos constitucionales básicos.
Un abrazo,
Miguel Ángel Cerviño
Hola Juan Antonio.
ResponderEliminarMe alegra ver que estás en plena forma, al menos intelectual. Me ha gustado mucho tu reflexión sobre la deriva nazi de Trump y su comandante en jefe de la Gestapo. Voy a esperar a la segunda parte para enviarlo a todos mis contactos.
Un fuerte abrazo.
Rafael Muyor
Impresionante la manera en que conecta los hechos actuales con referentes históricos. Puede que a algunos les parezca exagerado, pero cuando el poder usa el miedo y la fuerza contra civiles, las comparaciones incómodas se vuelven inevitables
ResponderEliminarJavier Morales
Se me ha hecho durísimo de leer, sobre todo los casos concretos que menciona. Más allá de ideologías, que muera gente por grabar con un móvil debería encender todas las alarmas democráticas.
ResponderEliminarLaura Sánchez
No conocía el nombre de Bovino hasta ahora, pero el perfil que dibujas encaja demasiado bien con cierto tipo de figura autoritaria que estamos viendo crecer en muchos países. Da miedo la normalización de ese estilo.
ResponderEliminarSaludos
Ricardo Estévez
Gracias por poner palabras a algo que muchos sentimos al ver las noticias: que se está cruzando una línea muy peligrosa. El lenguaje es duro, sí, pero la situación que describe también lo es.
ResponderEliminarMarta Luján
El paralelismo con las “camisas pardas” puede molestar, pero históricamente los procesos de degradación democrática no empiezan de golpe, sino con cuerpos de seguridad actuando con impunidad. Ahí está la clave.
ResponderEliminarSergio Cifuentes
Me ha impactado especialmente lo del niño detenido. Cuando las políticas migratorias dejan de ver personas y solo ven “casos”, es que algo se ha roto a nivel moral.
ResponderEliminarAniano Beltrán
Se agradece que no te quedes en lo abstracto y pongas nombres y fechas. Eso convierte el debate político en algo humano, que es justo lo que a veces se intenta borrar.
ResponderEliminarCordiales saludos
Daniel Rojas
Artículo valiente. Mucha gente prefiere suavizar el lenguaje para no incomodar, pero a veces incomodar es necesario para que no miremos hacia otro lado. ¡Enhorabuena!
ResponderEliminarCristina Varela
Aunque algunos detalles puedan discutirse, el fondo que plantea —el uso del aparato del Estado para reprimir disidencia— es un tema que debería preocupar a cualquiera, vote a quien vote.
ResponderEliminarPablo Herrera
Se nota la indignación, pero también el trasfondo ético. Ojalá más medios hablaran con esta claridad sobre lo que implica perder derechos poco a poco.
ResponderEliminarLucía Domínguez
Tu artículo me ha dejado pensando en cómo se normalizan ciertas derivas autoritarias cuando se envuelven en discursos de seguridad. Me parece valioso que señales la responsabilidad política detrás de estos hechos, porque a veces solo se mira al ejecutor y no al sistema que lo sostiene.
ResponderEliminarUn abrazo
Martín Salvatierra
Impactante y necesario. La comparación histórica no es gratuita: hay patrones que se repiten cuando el poder se ejerce sin límites. Lo más inquietante es la indiferencia social ante estas prácticas.
ResponderEliminarLaura Benítez
No comparto algunos paralelismos que plantea, pero sí creo que la situación descrita es gravísima. La muerte de civiles a manos de agentes federales debería ser un escándalo nacional, y sin embargo parece que pasa de puntillas.
ResponderEliminarErnesto Valcárcel
Gracias por poner nombres y fechas. Humaniza lo que muchos prefieren ver como estadísticas. Lo de Liam Conejo Ramos me ha roto el alma. No sé cómo un país puede justificar algo así.
ResponderEliminarSilvia Morante
Lo que cuenta sobre la Operation Metro es escalofriante. No tenía idea de que el despliegue había sido tan masivo. A veces Europa mira a Estados Unidos como ejemplo democrático, pero estas prácticas lo ponen en duda.
ResponderEliminarDaniela Ruiz
Me parece un análisis valiente. No sé si el término “nuevo fascismo” es el más adecuado, pero desde luego hay una militarización del discurso político que debería preocuparnos a todos.
ResponderEliminarJoaquín Herrera
Tu artículo es duro, pero creo que necesario. La crítica a las estructuras de poder no debería suavizarse para no incomodar. Si lo que describes es cierto, estamos ante un retroceso histórico en derechos civiles.
ResponderEliminarSaludos
Álvaro Cifuentes
Me ha gustado especialmente cómo conecta los hechos actuales con la memoria histórica. No es cuestión de exagerar, sino de reconocer señales que ya hemos visto antes. Ojalá más gente se atreva a escribir así.
ResponderEliminarIrene Castelló
No estoy de acuerdo con todo, pero sí con la idea central: cuando un gobierno convierte la disidencia en amenaza, la democracia se vacía por dentro. Y eso es lo que parece estar pasando.
ResponderEliminarRamiro Pons
Su texto me ha removido. A veces pensamos que estas cosas solo ocurren en regímenes abiertamente autoritarios, pero la frontera entre democracia y abuso de poder es más frágil de lo que creemos. Gracias por recordarlo.
ResponderEliminarNuria Alabart
Está muy bien. El comienzo del mismo es genial, y me he reído con ganas.
ResponderEliminarTodo lo que ocurre es muy preocupante. Creo, no obstante, que los propios estadounidenses pararán al payaso de Trump. Esta es la esperanza. ¿La desesperanza? Que nunca han faltado voluntarios para ejecutar las ignominias de los tiranos.
Enhorabuena y muchas gracias.
Un abrazo.
Jaime Martínez