Me resultan sorprendentes las quejas y extrañezas de las fuerzas de izquierda y progresistas ante los malos resultados obtenidos en las elecciones Europeas de ayer y el auge de la derecha y extrema derecha. No lo entiendo. El pueblo sabe siempre bien lo que vota y las razones por lo que decide introducir en las urnas una determinada papeleta. No sé para qué los políticos tienen tantos asesores que no alcanzan a percibir lo que exigen los electores a los partidos para otorgarles su confianza. La formula es muy sencilla, por eso, digo que no comprendo su ceguera, pues para convencer a los ciudadanos basta con exponerles y prometerles lo más obvio; aquellas acciones políticas que reclaman insistentemente los potenciales electores en manifestaciones, asambleas en los centros de trabajo y hasta en tertulias en los bares. Son fundamentalmente estas:
a) Revalorizar las pensiones anualmente un 0’25%, siempre que sea posible y no ligada, como actualmente ocurre, al IPC, que es una barbaridad.
b) Privatizar en la medida que se pueda la Sanidad Pública para fomentar la competencia, y permitir que las empresas ganen dinero y puedan crear puestos de trabajo precarios, ya que La Sanidad privada se mantiene con tu enfermedad, mientras que a la Sanidad Pública lo que le interesa es tu salud; y esto es un disparate.
c) Potenciar la Escuela Privada en detrimento de la Pública. mientras que la Educación Pública es financiada y gestionada por el Estado y es gratuita, la Educación Privada es gestionada por entidades privadas que al ser empresas requieren a los padres el pago de tarifas o cuotas mensuales. Y eso está muy bien, porque el que puede pagar así no tiene que mezclarse con determinadas clases sociales.
d) Expulsar del país a todos los inmigrantes que nos roban lo puestos de trabajo. De esta forma muchos nacionales españoles que no alcanzan a realizar la campaña de la recogida de la fresa en la provincia de Huelva, ocuparían esos puestos de trabajo que están fantásticamente bien retribuidos y lo harían en las condiciones laborables más adecuadas.
e) Exactamente igual, sería una buena medida económica expulsar a todos los inmigrantes subsaharianos que vienen a Cataluña a la recogida de campaña de la fruta, para, de esta forma, poder contratar a nacionales catalanes y/o españoles que están deseando poder ocupar esos puestos de trabajo tan fantásticamente bien retribuidos.
f) f) Reducir los impuestos a las grandes empresas: Porque, ¿quién necesita infraestructuras públicas cuando puedes tener más multimillonarios? Además, todos sabemos que las grandes empresas son grandes patriotas y siempre reinvierten sus beneficios en la economía local y/o nacional y nunca los depositan en paraísos fiscales.
g) Eliminar todas las regulaciones medioambientales: Porque, ¿para qué se necesita aire limpio y un planeta habitable cuando puedes tener un crecimiento económico del 0.1% adicional? Además, el cambio climático es solo una Fake News cuya teoría está aún sin demostrar, ¿verdad?
h) Privatizar todas las carreteras y autopistas: Porque nada expresa mejor la palabra “libertad” como tener que pagar un peaje cada vez que sales de tu casa. Y si no puedes permitírtelo, siempre puedes caminar o montar en bicicleta, lo cual es bueno para la salud.
i) Abolir el salario mínimo: Ya que, verdaderamente, ¿quién necesita un salario digno cuando puedes trabajar por menos del coste de vida? Además, siempre puedes pedir más horas de trabajo si necesitas más dinero.
j) Desregular completamente el mercado de la vivienda: Porque, ¿acaso alguien precisa una vivienda asequible cuando puedes tener un mercado inmobiliario inflado que beneficia a los inversores? Si no puedes permitirte una casa, siempre puedes continuar viviendo en la de tus padres o irte a vivir en una tienda de campaña.
k) Promover la Amnistía de esos próceres de la Patria que sin maldad ni intención alguna de delinquir se vieron envueltos, sin querer, en causas judiciales y sufrieron el cruel destino de la cárcel. Como, por citar algunos ejemplos, ocurrió con: Álvaro Lapuerta. Ex tesorero del PP; Luis Bárcenas Gutiérrez. Ex tesorero del Partido Popular; Ángel Sanchís Perales. Ex tesorero del PP.; Rodrigo Rato. Ex presidente del Gobierno de Aznar y de Bankia; Sonia Castedo. Alcaldesa de Alicante.; Luis Díaz Alperi. El ex alcalde de Alicante; Jaume Matas. Ex presidente del Govern Balear y ex ministro de Medio Ambiente de Aznar.; Los acusados del Caso Gürtel; Carlos Fabra. Ex presidente de la Diputación de Castellón y del PP provincial….etc En este contexto, sería muy bien visto por la ciudadanía, otorgarles una medida de gracia como la Amnistía, similar a la que han otorgado a los dirigentes y colaboradores necesarios del Procés de Cataluña.
Todas estas propuestas reflejan, como puede darse cuenta cualquiera que piense un poco, unas políticas efectivas y justas. La política debe centrarse en el bienestar de todos los ciudadanos, no solo en el de unos pocos privilegiados. Con ellas, los electores votarían entusiasmados a los Partidos de Izquierda y Progresistas, tal y como han hecho con medidas muy similares a los partidos de Derecha y, sobre todo, de Extrema Derecha, en España y en Europa. Y, por último, no dejen de manifestar en mítines y hasta colocar en las papeletas de votación ese fantástico y sensible lema de libertad:”Me gusta la fruta”.
Aplicando todas o la mayoría de estas medidas, los partidos de 1zquierda y progresistas tendrían el éxito electoral asegurado, como ha ocurrido a sus oponentes de Derecha y Extrema Derecha. ¡Sí, así como lo oyen! Sería como si hubieran encontrado el mapa del tesoro escondido en el fondo del mar. Así que, queridos partidos de izquierda y progresistas, ¿qué están esperando? ¡Adelante, apliquen esas medidas y vean cómo se despliega su éxito electoral! El pueblo, siempre sabio, nunca se equivoca, Y recuerden, si no funciona… bueno, siempre pueden culpar a la mala suerte, ¿verdad? Pues, como dijo un día Henry Ford, el empresario industrial estadounidense, “El fracaso es siembre una gran oportunidad para empezar otra vez con más inteligencia”.



